FARC: el objetivo del espionaje era "hacer explotar" el proceso de paz

Bogota, EP
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han advertido este sábado de que el objetivo del supuesto espionaje llevado a cabo por el Ejército contra las delegaciones de paz era "hacer explotar en mil pedazos" el proceso.


"Se necesita estar ciego para no ver que el propósito de esa actuación ilegal de los enemigos de la paz es hacer explotar en mil pedazos el proceso de La Habana, que todo el pueblo colombiano anhela de corazón que llegue a feliz puerto", han dicho en un comunicado.

No obstante, la guerrilla ha recordado que "el espionaje no estaba dirigido solamente contra las delegaciones de paz del Gobierno y de las FARC, sino contra los más destacados líderes de la izquierda, que además están siendo amenazados de muerte por grupos paramilitares".

"El establecimiento se ha ensañado de manera perversa con líderes como Piedad Córdoba y parece que no le ha bastado matarla políticamente con una inhabilidad por 18 años, sino que ahora quiere exterminarla físicamente para 'borrarla del mapa'", ha indicado.

"Lo mismo ocurre con Iván Cepeda, a quien el procurador general de la arbitrariedad (Alejandro Ordóñez) tiene en la mira, y con muchos otros, como Petro, Lozano, Abella, y con Marcha Patriótica a la que le han asesinado a más de 30 activistas", ha añadido.

El grupo armado ha considerado que "es muy grave lo que está pasando en Colombia" porque "se pretende exterminar todo pensamiento ligado a un proyecto de país regido por la democracia verdadera y la paz con justicia social".

"Un proceso de paz que ha movilizado la esperanza de millones de colombianos exige con urgencia se ponga fin a la guerra sucia, porque con guerra sucia no habrá paz", ha señalado.

A este respecto, ha subrayado la necesidad de que "los francotiradores disparan contra la solución política del más prolongado conflicto del continente sean inmediatamente desarmados". "Si no pudieron ganar la guerra, déjennos hacer la paz", ha dicho.

"De los eventuales acuerdos de La Habana debe florecer un nuevo país en paz que se extienda por los siglos, edificado sobre la base pétrea de una Asamblea Constituyente que ha de reconstruirnos como nación civilizada", ha insistido.
"VOLTERETA" DEL GOBIERNO

Por otro lado, las FARC han criticado "la voltereta" del Gobierno, ya que, pese a que en un primer momento se pronunció contra las supuestas escuchas ilegales, paulatinamente ha ido reculando, sobre todo, por boca del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

"Definitivamente nos quedamos con las primeras afirmaciones del presidente (Juan Manuel Santos), cuando al referirse a las 'chuzadas' o escuchas ilegales responsabilizó directamente a las 'fuerzas oscuras que están tratando de sabotearel proceso de paz'", han apuntado.

También han encontrado "consecuente" su anuncio "de ordenar una 'investigación a fondo' y la determinación de relevar, como lo hizo, de sus cargos al jefe de Inteligencia del Ejército, el general Mauricio Ricardo Zúñiga, y al director de la Central de Inteligencia Técnica del Ejército (CITEC), el general Oscar Zuluaga".

Asimismo, han considerado "muy honestas las palabras del comandante del Ejército, el general Juan Pablo Rodríguez, al admitir que la operación de espionaje 'Andrómeda' estaba destinada a interceptar ilegalmente a los negociadores de paz".

Por ello, "nadie entiende la voltereta del Gobierno, que de la noche a la mañana cambia su apreciación, como veleta al viento, frente a tan graves hechos". "¡No faltaba más! La paz no es 'subversiva' ni 'terrorista' para que sea sometida a espionaje", han sostenido.

"No podemos compartir que las fachadas de Inteligencia sean totalmente lícitas, que sus operaciones sean ajustadas a la ley y que no tengan nada de irregular", han dicho la insurgencia en alusión a las últimas declaraciones de Pinzón.
'OPERACIÓN ANDRÓMEDA'

El pasado lunes 'Semana' reveló la existencia de la 'Operación Andrómeda', con la que entre agosto de 2012 y octubre de 2013 el Ejército espió a miembros del equipo de negociaciones del Gobierno, así como a varias ONG y a opositores como Piedad Córdoba e Iván Cepeda.

Los integrantes de la delegación de paz del Gobierno --el Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo; el alto consejero presidencial para la reintegración, Alejandro Eder y, el jefe negociador, Humberto de La Calle-- eran espiados a través de sus comunicaciones con el fin de obtener información sobre los avances.

"Averiguaremos hasta dónde ha podido llegar el uso ilícito de nuestros servicios de Inteligencia, así como aquellas fuerzas oscuras que estén interesadas en interceptar a nuestros negociadores", ha anunciado Santos.

Pinzón, por su parte, ha anunciado la destitución del jefe de Inteligencia del Ejército, el general Mauricio Zúñiga, y del director de la Central de Inteligencia Técnica del Ejército (Citec), el general Óscar Zuluaga.

Pinzón ha aseverado que la Justicia Penal Militar hará lo propio con los militares involucrados y la Fiscalía General de la Nación abrirá una indagación por la presunta extralimitación de funciones de quienes participaron en este plan.

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