El primer ministro tunecino anuncia la formación de un Gobierno de tecnócratas
El asesinato del político opositor Chokri Belaïd desata las protestas antigubernamentales
Interior informa de la muerte de un policía en la capital por el impacto de varias pedradas
Ignacio Cembrero
Madrid, El País
La primera de las primaveras árabes ha sido manchada de sangre en Túnez. Un individuo disparó este miércoles a bocajarro contra el líder de un pequeño partido de izquierdas antes de huir con el cómplice que le esperaba en una moto, según la versión del ministro del Interior, Ali Larayed.
La muerte de Chokri Belaid, un abogado de 49 años que dirigía el Movimiento de los Patriotas Demócratas, ha causado una enorme conmoción en el primer país árabe que derrocó a una dictadura. Y también ha provocado protestas violentas.
El asesinato de Belaid “se enmarca la espiral de tensión política que vive Túnez a causa, sobre todo de la oposición laica y el conjunto de los islamistas”, asegura Allani Alaya, profesor de la Universidad de Manuba, un barrio del norte de la capital.
Ennahda, el partido islamista moderado que gobierna en Túnez, se apresuró en condenar el atentado. “Es un crimen, un golpe terrorista, no solo contra Belaid sino contra Túnez”, declaró el primer ministro, Hamadi Jebali, ante los micrófonos de Radio Mosaique.
En un discurso pronunciado anoche, Jebali accedió a una de las principales reivindicaciones de la oposición laica y de sus socios, también laicos, de Gobierno. “Tras el fracaso de las negociaciones entre partidos sobre la remodelación del Ejecutivo he decidido formar un pequeño Gobierno tecnocrático”, anunció el primer ministro, que seguirá, no obstante, ostentando el cargo. Las elecciones legislativas deberán celebrarse “cuanto antes”, puntualizó Jebali.
La condena del atentado por parte de Ennahda no bastó para aplacar los ánimos de la familia de la víctima ni de los sectores laicos de la sociedad civil. La primera en responsabilizar al partido islamista del asesinato del abogado de izqquierdas fue su esposa, Basma Khalfaui. “Mi marido fue amenazado varias veces”, pero no consiguió escolta policial, declaró.
Los hombres de la familia fueron más contundentes. “Mando a la mierda a todo Ennahda y acuso a Rachid Ghanuchi [líder del movimiento islamista] de haber provocado el asesinato de mi hermano”, afirmó Abdelmayid Belaid. “Ghanuchi, eres un perro asqueroso”, repetía a las puertas de la clínica, donde el abogado ingresó cadáver, el padre de la víctima. Ante esa misma clínica, ante el domicilio de Belaid, en el barrio de El Menzah, y ante el Ministerio del Interior, en el centro de la capital, se concentraron los primeros los primeros manifestantes.
Como en tiempos de la revolución, en diciembre de 2010 y enero de 2011, la muchedumbre coreaba el célebre lema: “¡El pueblo quiere la caída del régimen!”. Pero dos años después muchos añadían nuevos gritos: “¡Ennahda, torturadora del pueblo!” y “¡El pueblo quiere una nueva revolución!”.
Como en los viejos tiempos los manifestantes lanzaron piedras y adoquines y los policías respondieron con granadas lacrimógenas. Un agente antidisturbios de 46 años falleció en el centro a causa de las pedradas que recibió en el pecho, según un comunicado del Ministerio del Interior.
En Sidi Buzid, la pequeña ciudad del centro del país cuna de la revolución, la muchedumbre asaltó la sede de Ennahda. En otras capitales provinciales también intentó saquearlas o prenderles fuego.
El pequeño partido que encabezaba Belaid está integrado en una coalición, el Frente Popular, de nueve formaciones laicas que solo tienen tres diputados en la Asamblea Constituyente. Son los más beligerantes con los islamistas y cuentan con una militancia dinámica.
Hoy anunciaron que boicotearían las sesiones de la Asamblea y convocaron une huelga general para hoy, a la que se han sumado algunos sindicatos, así como magistrados y estudiantes.
Los partidos del Frente Popular, pero también otras fuerzas laicas con mayor representación parlamentaria, llevan meses enfrentándose violentamente, los fines de semana, con los islamistas, sobre todo a la Liga de Protección de la Revolución, descrita como la milicia de Ennahda.
Los seguidores de Belaid fueron, por ejemplo, acatados el pasado sábado. Pero la principal “hazaña” de la Liga y de los salafistas que colaboran con ella fue el secuestro, durante unas horas, del septuagenario Neyib Chebi, una figura histórica de la oposición democrática.
Cronología de las protestas en Túnez
2011
14 de enero: El entonces presidente de Túnez, Zine Ben Alí, huye de su país hacia Arabia Saudí, tras 23 años en el poder, como consecuencia de la revuelta popular iniciada a mediados de diciembre. Se declara el estado de emergencia. Es el comienzo de la llamada primavera árabe.
25 de febrero: Unos 100.000 manifestantes se reúnen en la ciudad de Túnez para protestar contra la actitud del Gobierno. Se producen enfrentamientos con la policía, y varios cuarteles son incendiados.
23 de octubre: Los islamistas de Ennahda vencen en las primeras elecciones libres de la historia de Túnez, consiguiendo 89 de los 217 escaños de la Asamblea constituyente.
2012
14 de abril: Se producen enfrentamientos entre ciudadanos en paro y policías en la cuenca minera del suroeste del país.
11 y 12 de junio: Grupos salafistas atacan varias ciudades del país (un muerto y centenares de heridos), después de que supuestos islamistas radicales hayan arremetido contra una exposición en las afueras de la ciudad de Túnez, que consideraban una ofensa contra el Islam.
14 de septiembre: Centenares de islamistas radicales atacan la embajada de Estados Unidos en Túnez tras la difusión de una película islamófoba en el país americano. Mueren cuatro asaltantes y decenas de personas resultan heridas.
5 de octubre: La policía dispara balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar una manifestación de centenares de tunecinos en Sidi Bouzid, en el centro del país. Varias protestas contra la pobreza, los repetidos cortes de agua y los retrasos en el pago de los sueldos han sido reprimidas de la misma forma en las semanas precedentes.
18 de octubre: El coordinador del partido opositor Nidaa Tounès, Lofti Naguedh, muere en Tataouine (sureste del país) al margen de enfrentamientos entre contrarios y leales a Ennahda.
27 de noviembre a 1 de diciembre: Al menos 300 personas resultan heridas en una protesta de cinco días en Siliana (suroeste del país) en la que los manifestantes exigen que el gobernador sea despedido y que se concedan más medios para el desarrollo económico de esta región.
17 de diciembre: Varias personas apedrean al presidente, Moncef Marzuki, y al presidente del Parlamento, Mustapha Ben Jaafar, en Sidi Bouzid, en las celebraciones del segundo aniversario del principio de la primavera árabe.
2013
13 de enero: El Ejército se despliega en Ben Guerdane, en el sur del país, tras una semana de enfrentamientos entre policías y manifestantes que protestan por sus malas condiciones de vida y el paro galopante.
Interior informa de la muerte de un policía en la capital por el impacto de varias pedradas
Ignacio Cembrero
Madrid, El País
La primera de las primaveras árabes ha sido manchada de sangre en Túnez. Un individuo disparó este miércoles a bocajarro contra el líder de un pequeño partido de izquierdas antes de huir con el cómplice que le esperaba en una moto, según la versión del ministro del Interior, Ali Larayed.
La muerte de Chokri Belaid, un abogado de 49 años que dirigía el Movimiento de los Patriotas Demócratas, ha causado una enorme conmoción en el primer país árabe que derrocó a una dictadura. Y también ha provocado protestas violentas.
El asesinato de Belaid “se enmarca la espiral de tensión política que vive Túnez a causa, sobre todo de la oposición laica y el conjunto de los islamistas”, asegura Allani Alaya, profesor de la Universidad de Manuba, un barrio del norte de la capital.
Ennahda, el partido islamista moderado que gobierna en Túnez, se apresuró en condenar el atentado. “Es un crimen, un golpe terrorista, no solo contra Belaid sino contra Túnez”, declaró el primer ministro, Hamadi Jebali, ante los micrófonos de Radio Mosaique.
En un discurso pronunciado anoche, Jebali accedió a una de las principales reivindicaciones de la oposición laica y de sus socios, también laicos, de Gobierno. “Tras el fracaso de las negociaciones entre partidos sobre la remodelación del Ejecutivo he decidido formar un pequeño Gobierno tecnocrático”, anunció el primer ministro, que seguirá, no obstante, ostentando el cargo. Las elecciones legislativas deberán celebrarse “cuanto antes”, puntualizó Jebali.
La condena del atentado por parte de Ennahda no bastó para aplacar los ánimos de la familia de la víctima ni de los sectores laicos de la sociedad civil. La primera en responsabilizar al partido islamista del asesinato del abogado de izqquierdas fue su esposa, Basma Khalfaui. “Mi marido fue amenazado varias veces”, pero no consiguió escolta policial, declaró.
Los hombres de la familia fueron más contundentes. “Mando a la mierda a todo Ennahda y acuso a Rachid Ghanuchi [líder del movimiento islamista] de haber provocado el asesinato de mi hermano”, afirmó Abdelmayid Belaid. “Ghanuchi, eres un perro asqueroso”, repetía a las puertas de la clínica, donde el abogado ingresó cadáver, el padre de la víctima. Ante esa misma clínica, ante el domicilio de Belaid, en el barrio de El Menzah, y ante el Ministerio del Interior, en el centro de la capital, se concentraron los primeros los primeros manifestantes.
Como en tiempos de la revolución, en diciembre de 2010 y enero de 2011, la muchedumbre coreaba el célebre lema: “¡El pueblo quiere la caída del régimen!”. Pero dos años después muchos añadían nuevos gritos: “¡Ennahda, torturadora del pueblo!” y “¡El pueblo quiere una nueva revolución!”.
Como en los viejos tiempos los manifestantes lanzaron piedras y adoquines y los policías respondieron con granadas lacrimógenas. Un agente antidisturbios de 46 años falleció en el centro a causa de las pedradas que recibió en el pecho, según un comunicado del Ministerio del Interior.
En Sidi Buzid, la pequeña ciudad del centro del país cuna de la revolución, la muchedumbre asaltó la sede de Ennahda. En otras capitales provinciales también intentó saquearlas o prenderles fuego.
El pequeño partido que encabezaba Belaid está integrado en una coalición, el Frente Popular, de nueve formaciones laicas que solo tienen tres diputados en la Asamblea Constituyente. Son los más beligerantes con los islamistas y cuentan con una militancia dinámica.
Hoy anunciaron que boicotearían las sesiones de la Asamblea y convocaron une huelga general para hoy, a la que se han sumado algunos sindicatos, así como magistrados y estudiantes.
Los partidos del Frente Popular, pero también otras fuerzas laicas con mayor representación parlamentaria, llevan meses enfrentándose violentamente, los fines de semana, con los islamistas, sobre todo a la Liga de Protección de la Revolución, descrita como la milicia de Ennahda.
Los seguidores de Belaid fueron, por ejemplo, acatados el pasado sábado. Pero la principal “hazaña” de la Liga y de los salafistas que colaboran con ella fue el secuestro, durante unas horas, del septuagenario Neyib Chebi, una figura histórica de la oposición democrática.
Cronología de las protestas en Túnez
2011
14 de enero: El entonces presidente de Túnez, Zine Ben Alí, huye de su país hacia Arabia Saudí, tras 23 años en el poder, como consecuencia de la revuelta popular iniciada a mediados de diciembre. Se declara el estado de emergencia. Es el comienzo de la llamada primavera árabe.
25 de febrero: Unos 100.000 manifestantes se reúnen en la ciudad de Túnez para protestar contra la actitud del Gobierno. Se producen enfrentamientos con la policía, y varios cuarteles son incendiados.
23 de octubre: Los islamistas de Ennahda vencen en las primeras elecciones libres de la historia de Túnez, consiguiendo 89 de los 217 escaños de la Asamblea constituyente.
2012
14 de abril: Se producen enfrentamientos entre ciudadanos en paro y policías en la cuenca minera del suroeste del país.
11 y 12 de junio: Grupos salafistas atacan varias ciudades del país (un muerto y centenares de heridos), después de que supuestos islamistas radicales hayan arremetido contra una exposición en las afueras de la ciudad de Túnez, que consideraban una ofensa contra el Islam.
14 de septiembre: Centenares de islamistas radicales atacan la embajada de Estados Unidos en Túnez tras la difusión de una película islamófoba en el país americano. Mueren cuatro asaltantes y decenas de personas resultan heridas.
5 de octubre: La policía dispara balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar una manifestación de centenares de tunecinos en Sidi Bouzid, en el centro del país. Varias protestas contra la pobreza, los repetidos cortes de agua y los retrasos en el pago de los sueldos han sido reprimidas de la misma forma en las semanas precedentes.
18 de octubre: El coordinador del partido opositor Nidaa Tounès, Lofti Naguedh, muere en Tataouine (sureste del país) al margen de enfrentamientos entre contrarios y leales a Ennahda.
27 de noviembre a 1 de diciembre: Al menos 300 personas resultan heridas en una protesta de cinco días en Siliana (suroeste del país) en la que los manifestantes exigen que el gobernador sea despedido y que se concedan más medios para el desarrollo económico de esta región.
17 de diciembre: Varias personas apedrean al presidente, Moncef Marzuki, y al presidente del Parlamento, Mustapha Ben Jaafar, en Sidi Bouzid, en las celebraciones del segundo aniversario del principio de la primavera árabe.
2013
13 de enero: El Ejército se despliega en Ben Guerdane, en el sur del país, tras una semana de enfrentamientos entre policías y manifestantes que protestan por sus malas condiciones de vida y el paro galopante.


