
La publicación para caballeros aprovecha la reciente popularidad de la modelo argentina y asegura que "le quitamos el vestido del debate" con el que causó sensación.

Orayen, quien ya había aparecido en las páginas de Playboy en septiembre de 2008, vuelve a posar al natural, fotografiada por David Eisenberg.

La sesión de fotos se realizó en las paradisiacas playas de Puerto Escondido, en el estado mexicano de Oaxaca, al sureste del país.

Julia asegura que gracias a su belleza es que logró su reciente fama y sabe que eso le da cierto poder.

"Si la belleza es una cualidad, entonces es un poder", asegura la argentina a la revista, aunque aclara: "cualquier cualidad lo es; la inteligencia, la sensualidad o la belleza".

Acerca de su popularidad, Orayen asegura que se mantiene con los pies en la tierra porque eso "significa haberlos tenido enraizados desde el principio".

La modelo asegura que no le incomoda ser sexi porque "no soy nada de lo que dicen. Ni soy maravillosa, ni soy la peor".

"No me puedo sentir ofendida porque alguien me mire el escote. Si sus capacidades no le dan para más, pobrecito", afirma sobre aquellos que ahora se le acercan por su belleza o los que no le quitan los ojos de encima debido a sus famosos atributos delanteros.
















