En peligro la seguridad de los carnavales en Brasil

Gerardo Lissardy
Río de Janeiro
Policías y bomberos de Río de Janeiro declararon la huelga desde este viernes, una clara señal de que el conflicto por mejoras salariales iniciado en Bahía se extiende en Brasil a días del Carnaval, que comienza el 17 de febrero. La decisión fue adoptada en una asamblea sindical callejera en el centro de Río, pero la Policía Militar del estado negó en la mañana de este viernes que haya una paralización de los servicios de seguridad.

"El comando de la Policía Militar informa que en la madrugada de este viernes todas sus unidades están en pleno funcionamiento", indicó un comunicado publicado en el sitio oficial de internet de esa institución.

El texto agregó que las tareas de patrulla cuentan con el "apoyo" de los batallones de Operaciones Especiales (BOPE) y de Choque. "No hay paralización de ningún tipo de servicio", afirmó.

Las autoridades prevén la eventual movilización de miles de militares en Río si fuera necesario para vigilar una ciudad que se apresta a festejar el mayor Carnaval del planeta y que recibirá el Mundial de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016.

En Bahía continúa una huelga de policías militares que la semana pasada desató una ola de violencia y disparó la tasa de homicidios, pero una asociación de oficiales evitó adherirse.

La situación bahiana obligó a las autoridades a sacar esta semana a miles de soldados a las calles de Salvador para recuperar el control de una ciudad donde se realiza el segundo mayor carnaval del país.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, advirtió el jueves que rechaza que se intente "instaurar el pánico, instaurar el miedo, crear situaciones que no son compatibles con la democracia".

¿En más estados?

La decisión de ir a la huelga en Río fue adoptada a última hora del jueves por cientos de dirigentes sindicales de la policía militar, civil y los bomberos del estado.

Los asambleístas consideraron insuficiente una propuesta del gobierno estatal para conceder un reajuste salarial.

"(Busca) instaurar el pánico, instaurar el miedo, crear situaciones que no son compatibles con la democracia"

Dilma Rousseff, presidenta de Brasil.

También demandan la liberación de un bombero, Benvenuto Daciolo, arrestado el jueves acusado de incitar a extender la huelga de Bahía a otros estados.

La situación ha causado inquietud en la Presidencia brasileña y en gobiernos locales.

El gobernador de Río, Sergio Cabral, afirmó antes de la asamblea de funcionarios de su estado que existe una coordinación nacional de profesionales de seguridad para crear un clima de inestabilidad.

El ministro José Eduardo Cardozo declaró esta semana al diario O Estado de Sao Paulo que hay "un aumento de situaciones que buscan sembrar el pánico entre la población".

Diferentes medios brasileños informaron el jueves que funcionarios de seguridad de siete estados de Brasil, incluido Río, analizaban declararse en huelga.

"Garantizado"

La huelga en Bahía iniciada el martes de la semana pasada causó una ola de violencia con saqueos a comercios, asaltos y 120 homicidios en la ciudad de Salvador y alrededores, más del doble de la cantidad previa.

El jueves, los policías decidieron desocupar la Asamblea Legislativa de ese estado donde se habían instalado la semana pasada, después de estar rodeados por un cordón de militares durante tres días.

El líder del movimiento bahiano, el exbombero Marco Prisco, fue detenido este jueves en cumplimiento de un mandato judicial.

Sin embargo, los huelguistas en Bahía decidieron continuar con la protesta en demanda de mejoras salariales.

La presidenta Rousseff rechazó la posibilidad de conceder amnistía a los policías y bomberos detenidos.

Preparativos para el carnaval de Río

Las escuelas de samba siguen adelante con los preparativos. Sin embargo hay preocupación por la seguridad debido a la huelga.

"Por actos ilícitos, por crímenes contra el patrimonio, crímenes contra las personas, crímenes contra el orden públicos no pueden ser amnistiados", dijo.

Su gobierno ha dado un claro respaldo al gobernador de Bahía, Jaques Wagner, que integra el Partido de los Trabajadores (PT) como Rousseff y sugirió que los huelguistas podrían haber alentado la ola de violencia.

En Río, las autoridades preveían movilizar en caso de huelga policial hasta 14.000 militares para garantizar la seguridad de la ciudad, donde llegan decenas de miles de personas a celebrar el Carnaval que comienza el 17.

Los huelguistas sostuvieron que se mantendrá un 30% del personal de seguridad en actividad, pero ahora muchos se preguntan si se puede reiterar en Río la situación de caos y violencia que se vivió en Bahía.

El secretario de seguridad de Río, José Mariano Beltrame, aseguró antes de que declarase la huelga en su estado que el Carnaval estará protegido. "Está garantizado", sostuvo.

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