Foo Fighters, el perfecto sinónimo para el rock
Música
La gira internacional que lleva a cabo actualmente Foo Fighters por todo el planeta, tiene su parada por estos días en diversas ciudades europeas. Logramos acceder al show de una de las bandas más poderosas del mundo en la ciudad de Leipzig (Alemania), para contarte de qué se trata la presentación en vivo de su último trabajo, "Wasting Light".
En la previa de un show de los Foo, uno espera encontrarse con una dosis de rock de esas que se reciben sólo de vez en cuando. Ahora bien, para los que nunca fueron a ver una presentación, hay que tener otro dato en cuenta: arriba del escenario se ofrecen por el mismo precio, varios monólogos teatrales de su gran frontman, Dave Grohl(42).
El concierto es una sucesión consecutiva y sin respiros de hits: uno detrás del otro, más melódicos o no, todas las canciones suenan de veras muy bien. El comienzo fue casi como ponerle play a "Wasting Light": empezaron tocando "Bridge Burning" y "Rope", los dos cortes con los que comienza este último disco, que no ha parado de cosechar buenas críticas.
"No se asusten tampoco, tenemos una lista muy larga; no se olviden que hace 15 años hacemos música", dispara Dave, quien entra en un clima íntimo con el público en cuestión de segundos. Sus gestos, movimientos y locuras traen a la mente al comediante canadiense Tom Green (40). Es que Grohl termina siendo esa estrella multiuso: es guitarrista, cantante, cómico, líder, rockero, actor...
Nota mental: ¿Cómo es posible que un cantante pueda llevar tantos gritos y alaridos hasta el límite de sus cuerdas vocales y mantener su voz durante más de 120 minutos?
En un momento del show, cuando presenta a sus compañeros de banda, define a Taylor Hawkins (39) como "el rey de la batería" y éste para devolver el gesto, calificó a Dave como "el mejor músico de rock de todos los tiempos", algo que el propio Dave se encarga de desmentir rápidamente.
Éxitos del tamaño de "Pretender", "Best of you" o "Times Like These", no hacen más que dibujar a la luna más perfecta de lo que en realidad es, en una noche de verano soñada para las decenas de miles de fanáticos que se sienten, sin embargo, en un show íntimo de la banda, pues así lo transmiten los Foo Fighters.
De repente, una crítica de Grohl despierta la atención: "Como verán, somos un grupo de gente haciendo música aquí, no usamos esas máquinas de mierda. La música debe ser tocada por gente, y con instrumentos". La ovación general a esta altura es sólo un cumplido por haber recibido ya dos horas del mejor rock disponible en cartelera mundial.
Foo Fighters es una leyenda, pero ellos están ahí, y viven para contártela.

