lunes, 7 de agosto de 2017

Alan Ruschel, el símbolo de un equipo marcado por la tragedia

Ruschel, junto a sus dos compañeros que sobrevivieron al accidente serán los encargados de hacer el saque de honor del partido.

Diario AS
El 28 de noviembre pasado, el avión que transportaba al Chapecoense a Medellín para jugar la final de la Copa Sudamericana se estrelló dejando un balance de 71 fallecidos entre jugadores, cuerpo, técnico, tripulación, directivos y periodistas. Únicamente sobrevivieron seis personas. De ellos tres jugadores: el central Helio Neto, el portero Jackson Follman, que perdió una pierna a causa de las heridas y Alan Ruschel, el único que sigue en activo y que esta noche portará el brazalete de capitán de su equipo jugando unos minutos testimoniales.


Ruschel, junto a sus dos compañeros que sobrevivieron a la tragedia serán los encargados de hacer el saque de honor del partido y recibirán el homenaje del Camp Nou y de un Barcelona, que según reconocen los propios miembros de la expedición del conjunto brasileño “es el equipo que más ha hecho por nosotros. Tuvimos muchas muestras de solidaridad tras el accidente, pero venir a jugar el Gamper es todo un sueño”.

A los jugadores del Chapecoense la invitación del Barcelona les ha supuesto hacer un esfuerzo brutal porque están en plena competición, pero ellos mejor que nadie saben que la vida sólo te ofrece una oportunidad.
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