sábado, 29 de julio de 2017

El presidente turco Recep Erdogan radicaliza su discurso islamista y envía a los musulmanes a "proteger Jerusalén"

"Todos los que tengan la oportunidad deben ir a la mezquita de Al-Aqsa, es el momento en que se necesita que vayan todos allí, no importa de qué país ni de qué lugar geográfico, y si es necesario, debe quedarse", declaró el mandatario

George Chaya
Infobae
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, instó esta semana a todos los musulmanes del mundo a viajar y proteger Jerusalén después de que estallara la violencia por los detectores de metales que Israel instaló y más tarde retiró de un lugar sagrado y sensible de la ciudad.


El diario saudita basado en Londres As Sharq al Awsat se preguntó si este es una llamado a la yihad por parte de Erdogan, quien había dicho: "Desde aquí hago un llamado a todos los musulmanes del mundo para que vayan a Jerusalén".

"Todos los que tengan la oportunidad deben ir a la mezquita de Al-Aqsa, es el momento en que se necesita que vayan todos allí, no importa de qué país ni de qué lugar geográfico, todo musulmán debe acudir a proteger Jerusalén y si es necesario, debe quedarse", declaró el presidente turco el pasado jueves.

Según el diario turco Hurriyet, también dijo que "es necesario que Israel padezca más sufrimiento por la disputa que ha ocasionado en torno Al-Aqsa". "Los musulmanes no podemos dejar pasar esta crisis generada por la ocupación israelí sobre nuestros lugares sagrados y los hermanos palestinos", sostuvo el primer mandatario.

El ministro de relaciones exteriores saudita Adel Ahmed Al-Jubeir efectuó una breve declaración al respecto en la que llamó la atención a los países árabes al indicar que tanto el reino como otras cancillerías árabes manifiestan preocupación por estas declaraciones que incitan al desorden en un momento en que el mundo árabe debe buscar equilibrios fundamentales, por lo que no es propio que el presidente Erdogan continúe con su propaganda sobre Israel, algo que se ha ido agravando con la última crisis de Al-Aqsa.

Aunque los detectores y las medidas de seguridad electrónicas fueron quitadas, Al-Jubeir señaló, en lo que se considera una declaración sin precedentes en un funcionario saudita, que Israel los instaló después de que tres árabes-israelíes radicales dispararon y mataron a dos policías israelíes drusos (también árabes) fuera del complejo del Monte del Noble Santuario el pasado 14 de julio.

El ministro saudita indicó que "el ataque ha sido uno de los más serios en la zona durante los últimos años", manifestando que el reino defiende y protege todos y cada uno de los lugares sagrados musulmanes pero que también lucha contra el terrorismo cualquiera sea su manifestación.

Para algunos asesores del presidente Trump, Erdogan esté mostrado cada vez más signos de agresión supremacista islámica en Oriente Medio, y en algunos casos esas conductas se extienden incluso hacia Europa.

En abril, el presidente turco declaró la existencia de un enfrentamiento entre "la cruz y la media luna" por una ley que estableció la prohibición del velo en los lugares de trabajo dentro de la Unión Europea. Seguidores de Erdogan también han estado ocupando iglesias en Turquía y pidieron al gobierno que las declare propiedad estatal; el presidente prometió llevar esa inquietud al parlamento al tiempo que dijo a sus adherentes que "Europa esta enferma" y pagará por humillar y oprimir a los turcos.

A pesar del caos resultante de la inmigración musulmana en Alemania, en otro de sus actos supremacistas Erdogan reprendió abiertamente a Angela Merkel por permitir que en su país se utilice la expresión "terrorismo islámico" al considerar que "entristece y humilla a los musulmanes".

Su última declaración, haciendo un llamado a todos los musulmanes del mundo a desplazarse a Jerusalén, rodear la mezquita de Al-Aqsa y proteger los sitios sagrados musulmanes, ha sido una de las más duras de los últimos tiempos para muchos analistas árabes, ya que apuntó a un sitio de los más sensibles del conflicto palestino-israelí.

Israel instaló detectores de metales en las entradas del sitio sagrado, luego del ataque del 14 de julio donde dos oficiales de policía israelíes fueron asesinados a manos de tres terroristas palestinos que luego fueron abatidos por fuerzas de seguridad, pero al promediar la semana quitó todas esas medidas de seguridad por decisión gubernamental en lo que muchos ven como un intento de colocar paños fríos a la escalada del conflicto que se disparó a niveles críticos con el asesinato de los dos efectivos policiales.

Los palestinos vieron las medidas de seguridad de Israel como una ampliación y un mayor control sobre el sitio, lo cual hizo que los enfrentamientos mortales se profundizaran por más de una semana de protestas con víctimas mortales de ambos lados.

Sin embargo, el presidente turco redobló su apuesta discursiva sosteniendo que: "Israel está tratando de tomar la mezquita de manos musulmanas con el pretexto de luchar contra el terrorismo". "No hay otra explicación ni aceptaremos ninguna excusa ante los hechos que hemos observado" dijo luego Erdogan en el parlamento en un discurso ante los legisladores del Partido Justicia y Desarrollo AKP (por sus siglas en idioma turco).
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