viernes, 16 de junio de 2017

Ahora Donnarumma: el debate en la portería dura ya cinco años

Madrid, AS
Desde que Mou sentó a Casillas para poner a Adán en 2012, cinco guardametas se han disputado la titularidad y otro (De Gea) no fichó por un problema con el fax. Ahora, suena Donnarumma.
Mourinho, por supuesto, no es el culpable del continuo debate que hay en torno a la portería del Madrid. Pero Mourinho sí es el técnico que acabó con una estabilidad que duraba una década bajo palos y que dio paso a una montaña rusa que ya va camino de alcanzar los cinco años de curvas. Aquel 22 de diciembre de 2012, cuando el técnico portugués decidió dar la titularidad a Adán en La Rosaleda, sentando al intocable Casillas, la portería del Madrid sufrió un seísmo que aún hoy, pese a la lluvia de títulos, sigue teniendo sus réplicas. En este lustro, cinco han sido los porteros que se han disputado la titularidad (Casillas, Adán, Diego López, Keylor y Casilla), otro (De Gea) no llegó a fichar hace dos temporadas por un falló en el fax que atascó un contrato cerrado y, además, uno más (Donnarumma) suena en la actualidad para dejar el Milán y vestir pronto de blanco.

En este nuevo siglo, Casillas había sido fijo en las alineaciones del Madrid. La portería era el puesto más estable del equipo. Sin embargo, su crédito, su propia confianza y su blindada posición comenzó a sufrir cambios hasta el punto de tener que buscarse la vida fuera de su casa (fichó por el Oporto). Salvo en sus inicios, donde primero tuvo que pelear con Illgner y luego tuvo que remangarse para desbancar a César (Iker fue suplente en la Novena), la portería del Madrid era propiedad privada del de Móstoles. El Madrid sólo se preocupaba entonces porque tuviera buenos suplentes y sparrings: Carlos Sánchez (2001-02), Diego López (2004-05), Codina y Cobeño (2005-06), Casilla (2006-07), Dudek (2007-08), Adán (2009-10), Jesús, Pacheco y Mejías (2010-11)... Desde que Mourinho se atrevió a cuestionar su estado de forma ("Adán está mejor que Casillas") y Ancelotti rotó dando paso a Diego López un año después, algo ha cambiado. El equilibrio y la calma bajo palos sigue siendo la asignatura pendiente. Keylor, ganador de una Liga y dos Champions como titular, bien lo sabe. Hace dos veranos llegó a estar metido en un avión rumbo a Manchester.

Las consecuencias de aquel 22 de diciembre de 2012 siguen estando vigentes. Es sin duda el punto de inflexión en el inicio de un debate que no había y que ahora jamás termina. Esa noche Adán no cuajó su mejor actuación (derrota 3-2 ante el Málaga) y con las dudas generadas en la portería comenzó la inestabilidad. También por mala suerte. El canterano fue titular dos semanas más tarde también en el primer partido de 2013, pero una expulsión al comienzo del partido ante la Real Sociedad (4-3), fruto de sus nervios por el ambiente enrarecido, puso a Casillas de nuevo en primera línea contra el deseo de Mou. Después, Arbeloa lesionó a Iker sin querer en Mestalla y el Madrid tuvo que recurrir al mercado para fichar a un sustituto (Diego López). El gallego aterrizó procedente del Sevilla para ser titular, mientras que Adán comenzó su caída junto a la de su mentor. La madeja se enredaba.

Con la llegada de Ancelotti a la campaña siguiente (2013-14), y con Casillas ya recuperado, parecía que iba a llegar de nuevo la estabilidad. Pero al contrario. El italiano, en una política de rotaciones que él mismo calificó como anómala, dio la Liga a Diego López y la Champions y la Copa a Casillas (sólo jugó dos de Liga). Diego López acabó la temporada sin entender muy bien su papel y el Madrid le vendió al Milán dejando su vacante para Keylor Navas. Parecía que Casillas apuraba su trayectoria en el Madrid tras los últimos acontecimientos pero, sin embargo, ese curso volvió a ser fijo en todas las competiciones. Keylor sólo disputó 11 partidos.



Aun así, Casillas, harto de debates, pitos de un público dividido por el debate de la portería y las dudas, decidió marcharse al acabar la temporada para airease. Le convenció el hecho de no ver tampoco demasiada confianza en Rafa Benítez, cuya prioridad al suplir a Ancelotti era seguir a rajatabla el ideario de Florentino Pérez. Ahí, en la temporada 2015-16, fue cuando llegó Casilla y el año en el que Keylor se afianzó en la portería. Aunque el runrún jamás se iba. Varios fallos de Keylor y las grandes actuaciones de Casilla llegaron a poner en solfa quién debía ser titular. Sólo la Duodécima y Zidane, que ha dicho por activa y por pasiva que el costarricense es su portero, mantienen a Keylor como un pilar del Madrid. La directiva nunca ha dejado de tantear sin éxito a De Gea y a Courtois para que uno de los dos fuera el portero de la próxima década y ahora incluso parece que ha echado el lazo a Dunnarumma. Da la sensación de que al primer traspié del Madrid en general, o de Keylor en particular, el volcán que hay situado en la portería volverá a entrar en erupción una vez más.
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