miércoles, 23 de noviembre de 2016

Insulza y Lagos pugnarán por la candidatura del centroizquierda en Chile

La disputa entre ambos mandatarios politiza una carrera hacia La Moneda que hasta ahora parecía renegar de la política

Rocío Montes
Santiago de Chile, El País
Tras semanas de incertidumbre, la Cancillería chilena confirmó lo que era un secreto a voces en la escena política del país sudamericano: el agente de Chile ante La Haya por la demanda marítima boliviana, el exsecretario de la OEA José Miguel Insulza, renuncia al cargo para emprender una candidatura presidencial que lo enfrentará en el centroizquierda al exmandatario Ricardo Lagos. “La competencia demostrará quien está más capacitado”, indicó Insulza, que entre 2000 y 2005 fue ministro del Interior en el Gobierno de Lagos.


La demanda marítima en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que Bolivia presentó en 2014 y que ha provocado una tensa relación entre ambos países, se trata de un asunto estratégico para Chile. Las diferencias políticas internas se suelen dejar a un lado y se trabaja con una mirada de Estado, por lo que la situación de Insulza complicaba hace meses a la Cancillería chilena. El pasado 20 de agosto, declaró su disponibilidad para ser candidato de su partido, el socialista, en las elecciones presidenciales de noviembre del año que viene. Pero aunque el escenario se le había complicado, con el bajo apoyo en las encuestas y el arranque de la campaña del expresidente Lagos, Insulza no terminaba de despejar sus intenciones. En algún momento se pensó que podría asumir una candidatura al Senado, seguir como agente de la Haya y hasta formar parte del gabinete de Bachelet, lo que finalmente no sucedió.

A diferencia de lo que ocurrió en 2009, cuando ni Insulza ni Lagos se animaron a presentarse como candidatos y el centroizquierda perdió el poder por primera vez desde la llegada de la democracia en 1990, ambos dirigentes ahora parecen dispuestos a competir hasta el final. En una campaña presidencial desatada en el bloque oficialista, posiblemente por el vacío de poder que ha dejado el Gobierno, la disputa entre Insulza y Lagos politiza una carrera hacia La Moneda que hasta ahora parecía justamente renegar de la política.

Figuras de la transición y con puestos relevantes en sus diferentes administraciones, deberán conquistar a una ciudadanía que tiene un juicio crítico de los políticos tradicionales y de la transición. Hasta ahora ninguno consigue el respaldo en las encuestas. De acuerdo al último estudio de Adimark de comienzos de noviembre, Lagos obtiene un 5% de las preferencias, mientras que Insulza un 1%. Ambos se ubican por debajo del senador Alejandro Guillier, apoyado por el Partido Radical, la carta oficialista que alcanza hasta ahora el mayor apoyo, con un 15%. Pero la situación del bloque de Gobierno es compleja: los tres dirigentes se hallan por debajo del expresidente Sebastián Piñera, el más posible candidato de la derecha, que según el mismo sondeo tiene un 20% de las preferencias. Pese a la ventaja, sin embargo, en la oposición tampoco hay un ánimo triunfalista. Los negocios de Piñera se cruzaron nuevamente en su futuro político y hace una semana tuvo que explicar sus inversiones en Perú mientras era Jefe de Estado y La Haya tramitaba un litigio entre ambos países.

Hasta ahora no resulta evidente la fórmula que escoja el centroizquierda para llegar con un candidato único a las elecciones del 19 de noviembre de 2017. Un camino probable es que tanto Insulza como Lagos midan sus fuerzas en las primarias internas del Partido Socialista, aunque el expresidente no milite formalmente en esa colectividad sino en el Partido por la Democracia (PPD). Un segundo mecanismo es que Lagos llegue directamente a las primarias legales del bloque, programadas para el 2 de julio próximo.
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