Luis Arce dejó su candidatura a la reelección en manos de las organizaciones sociales en Bolivia
El oficialismo boliviano afirmó que serán los sectores afines a su Gobierno quienes definan si buscará un nuevo mandato en las elecciones del 17 de agosto
En una reciente entrevista con el canal boliviano DTV, Arce reconoció que “varios sectores” lo han proclamado candidato y afirmó que, si es necesario, asumirá nuevamente el reto de gobernar. “Nos han honrado con esa distinción de precandidatos y nosotros no nos excusamos ni nos brindamos”, expresó.
Arce además afirmó que Morales “no puede ser considerado nuestro compañero” ni identificado como “alguien de izquierda”, al señalar que las diferencias con el ex presidente (2006-2019) se han profundizado.
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Morales, apartado del liderazgo del MAS desde noviembre, anunció la semana pasada su candidatura a las elecciones presidenciales con el Frente para la Victoria (FPV). Su desplazamiento se produjo luego de que el órgano judicial y el Tribunal Supremo Electoral (TSE) reconocieran a Grover García, cercano a Arce, como el nuevo líder del partido oficialista.
El bloque ‘evista’ que apoya al ex mandatario descartó la posibilidad de que Arce sea reelegido, asegurando que “no tiene el respaldo de la gente” y que “en todas las encuestas no obtiene más del 2%”, según declaraciones del diputado Anghelo Céspedes.
Analistas apuntan que la gestión económica de Arce, afectada por la escasez de dólares, la inflación y problemas en la provisión de combustibles, representa uno de los mayores obstáculos para su posible reelección.

El anuncio de Morales ha generado una fractura dentro del MAS, con algunos de sus seguidores presentando renuncias al partido. Sin embargo, los legisladores ‘evistas’ han confirmado que no dejarán el oficialismo para evitar perder sus escaños en la Asamblea Legislativa.
El ex presidente también intentó renunciar formalmente al MAS, pero su solicitud fue rechazada debido a que debe presentarla personalmente ante el TSE. Desde octubre pasado, Morales permanece en el Trópico de Cochabamba, su bastión político, protegido por sus seguidores para evitar que se ejecute una orden de captura en su contra por un presunto caso de trata agravada de personas.
Los sectores leales a Morales han convocado un encuentro en Villa Tunari los días 29, 30 y 31 de marzo con el objetivo de “relanzar” su agrupación política.
La crisis en el MAS se remonta a la disputa interna entre Arce y Morales, distanciados desde finales de 2021 por diferencias en la administración del Gobierno y el control del partido. Esta fragmentación se originó tras la crisis de 2019, cuando Morales denunció un “golpe de Estado” en su contra y se exilió en México y Argentina.