martes, 11 de julio de 2017

Insurgentes sirios aseguran haber alcanzado un avión del Ejército regular

El repunte de los enfrentamientos en el sur del país podría descarrilar la tregua patrocinada por Washington y Moscú

Natalia Sancha
Beirut, El País
Dos grupos insurrectos sirios respaldados por Washington, Ahmed al Abdu y el Ejército de los Leones del Este, reivindicaron este martes en un comunicado conjunto haber abatido un avión del Ejército regular sirio. "El avión fue derribado y se estrelló en un territorio bajo control del régimen. Se desconoce la suerte corrida por el piloto", dijo Fares al Munjed, portavoz de Ahmed al Abdu en declaraciones recogidas por Efe. Por su parte, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, confirmó el derribo de un caza sirio a 80 kilómetros al este de Damasco en la ruta que conduce a la sureña provincia drusa de Sueida. Esta provincia forma parte del alto el fuego parcial anunciado por Washington y Moscú el pasado domingo.


"Se trata de un helicóptero el aparato alcanzado por los insurgentes y el piloto pudo realizar un aterrizaje de emergencia en una base militar cercana", precisaron a este diario fuentes cercanas al Ejército regular sirio. Fue precisamente el Ejército de los Leones del Este, predominantes en la zona oriental de Sueida y facción del Ejército Libre Sirio (ELS), quien derribó el pasado 5 de junio un avión de las tropas leales a Damasco en esta misma región.

Este incidente tiene lugar a apenas 48 horas de que Washington y Moscú anunciaran la puesta en marcha de un alto el fuego parcial en el sur de Siria. El acuerdo abarca las localidades de Quneitra, Deraa y Sueida. A pesar de la tregua, respaldada por la vecina Jordania, el Ejército regular sirio lanzó este mismo lunes una serie de ofensivas contra lo que denominó “elementos terroristas del ISIS” en la periferia oriental de Sueida. “Los combates se han intensificado este martes en Sueida con la entrada de varias milicias aliadas a las tropas sirias así como de las fuerzas especiales del Tigre que han logrado importantes avances conquistando más de una docena de poblados que estaban en manos de la oposición”, explica al teléfono y desde Turquía Nawar Oliver, experto militar del Centro de Estudios Omran de Estambul.

El repunte de la violencia pone en entredicho el acuerdo sellado por los presidentes estadounidense y ruso, Donald Trump y Vladimir Putin respectivamente, anunciado en el margen de la reunión del G20 en la ciudad alemana de Hamburgo. El acuerdo supuso un inesperado acercamiento entre ambos líderes mundiales sobre el tablero sirio tras un tenso mes de junio cuando EE UU derribó un caza sirio. Una tregua previa entró en vigor el pasado 17 de junio en el sur de Siria que no logró mantenerse más de tres días. El mayor desafío que asola a la frágil tregua en vigor es quién correrá a cargo de monitorizar la zona de desescalada. Según un oficial del ELS, que prefiere mantener el anonimato, el acuerdo mediado a través de Jordania incluiría el acceso a la ayuda humanitaria, el repliegue de los uniformados regulares sirios y de los milicianos aliados de las bases militares, así como el despliegue de la Policía Militar rusa para asegurar una zona tapón entre las líneas de frente de ambos bandos.

La exclusión de Irán, histórico valedor de Damasco, de los pormenores del acuerdo podría restar fuerza a esta nueva incitativa que se alinea con una anterior presentada por Ankara, Teherán y Moscú. “En el reparto interno de las zonas de combate en Siria, el sur recae sobre Irán y Hezbolá precisamente por su cercanía con Israel. Algo que Moscú no puede obviar sin provocar encontronazos con las milicias afiliadas a Irán en el terreno”, advierte en Beirut un combatiente de la milicia libanesa Hezbolá, aliada de Damasco. Del éxito o fracaso de esta nueva tentativa para poner fin a una guerra que dura ya siete años y se ha cobrado más de 320.000 vidas depende que la iniciativa se replique en otras zonas como al oeste en Idlib, al norte en Homs o en la periferia oriental damascena.

Este lunes se reanudó una nueva ronda de las conversaciones de paz para Siria en Ginebra con cuatro objetivos sobre la mesa: la formación de un gobierno de transición no confesional, una futura constitución, la celebración de elecciones libres en el periodo de 18 meses y la guerra contra el terrorismo. A pesar de las declaraciones de optimismo que rodean las conversaciones, la oposición siria se mostró cauta en sus expectativas y el enviado especial para la ONU, Staffan de Mistura, aseguró que “debían trabajar mucho estos días para lograr avances en la agenda definida".
Fuerzas aliadas de la coalición avanzan en su ofensiva contra el ISIS en Raqa

N.S- Beirut

En el norte de Siria, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS, conglomerado de combatientes kurdos y árabes respaldado por la coalición internacional), anunciaron este lunes haber arrebatado la localidad de Al Akeryshi al ISIS. Un poblado que los secuaces de Abu Baker el Bagdadi usaban como base militar y campo de entrenamiento. Se trata de un nuevo avance en la ofensiva lanzada el pasado 6 de junio por las FDS y la Coalición internacional para expulsar a los yihadistas de Raqa, al noreste del país y capital de facto del califato. Y ello, después de que el primer ministro iraquí, Haidar el Abadi, anunciara este lunes la liberación de Mosul al desterrar al último reducto de yihadistas tras nueve meses de duros combates. En una carrera por controlar el territorio arrebatado al ISIS, los aliados de la coalición han logrado hacerse con un 30% del norte de la provincia de Raqa, mientras que, al sur, son las fuerzas especiales del Ejército regular sirio con el apoyo aéreo ruso, quienes prosiguen su avance hacia la capital de un califato que se desmorona. El camino inverso lo recorren en su huida decenas de miles de civiles de los 250.000 que la ONU estima aun se encuentran atrapados en territorio del ISIS.
Publicar un comentario