viernes, 7 de julio de 2017

Fracasan las negociaciones para poner fin al conflicto de Chipre

La negativa de Turquía a renunciar al derecho de intervención en la isla frustra el diálogo

EL PAÍS / AGENCIAS
La última ronda de negociaciones para poner fin al conflicto que divide a Chipre desde hace más de 40 años concluyeron sin acuerdo en la madrugada de este viernes. Ni siquiera la intervención personal del secretario general de la ONU, António Guterres, para limar asperezas entre las partes ha logrado sacar adelante el enésimo intento de solucionar la división de la isla. Guterres ha viajado dos veces en menos de una semana a Crans-Montana, donde grecos y turcochipriotas han dialogado en los últimos nueve días.


Las negociaciones, auspiciadas por la ONU, no superaron cuestiones espinosas como la retirada de las tropas turcas de la isla mediterránea, las garantías de seguridad en un futuro Estado y la voluntad de Ankara de mantener derechos de intervención, según fuentes diplomáticas.

"Lamento profundamente tener que informarles de que, a pesar del fuerte compromiso de todas las delegaciones, la conferencia sobre Chipre concluyó sin que se alcanzara un acuerdo", anunció el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, a los periodistas presentes en la estación alpina de Crans-Montana.

Las conversaciones de paz entabladas el 28 de junio en la localidad suiza habían suscitado optimismo respecto a la posibilidad de acabar con el conflicto iniciado en 1974, cuando las tropas turcas ocuparon más de un tercio de la isla, en el norte, en respuesta a un golpe de Estado promovido por Grecia, que quería anexionarse Chipre.

Desde entonces, la República de Chipre, miembro de la Unión Europea desde 2004, solo ejerce su autoridad sobre el sur de la isla, donde viven los grecochipriotas. Sus vecinos turcos viven en la República Turca del Norte de Chipre (RTNC), reconocida únicamente por Ankara.

Guterres había asegurado el viernes pasado que las negociaciones habían sido "altamente constructivas" y que los representantes turcos y griegos habían alcanzado "un claro entendimiento" para alcanzar un acuerdo final.

Pero el tono cambió rápidamente, y el secretario general de la ONU volvió este jueves a Crans-Montana para intentar desbloquear una situación visiblemente tensa.

Se reunió entonces con el presidente chipriota Nikos Anastasiadis, el dirigente turcochipriota Mustafa Akinci y los ministros de Exteriores de las tres potencias garantes de la isla: Grecia, Turquía y Reino Unido, la antigua potencia colonial. Cada una de ellas tiene derecho a intervenir militarmente en caso de enfrentamientos entre comunidades o amenazas para la seguridad. Este sistema de garantías vigente desde 1960 —fecha de la independencia de la isla de Gran Bretaña— es rechazado por Londres y Atenas por considerarlo obsoleto, y defendido firmemente por Ankara. El disenso al respecto ha sido uno de los mayores escollos para el diálogo.

Las conversaciones prosiguieron hasta la madrugada de este viernes, pero, en el momento de redactar un acuerdo, el ministro de Exteriores turco se negó a renunciar a los derechos de intervención de su país en la isla, indicó una fuente diplomática griega a la agencia de prensa Ana.

Durante toda la semana, la seguridad del futuro Chipre reunificado, bajo la forma de una confederación bizonal de Estados, avivó las tensiones entre las delegaciones chipriotas rivales. Nicosia, respaldada por Atenas, presionó para abolir el derecho de intervención unilateral en la isla que conservan actualmente los tres países "garantes", y pidió la retirada progresiva de los cerca de 35.000 soldados instalados en Chipre.
Abiertos a un nuevo intento

"No era posible aceptar derechos de intervención de Turquía en toda la isla. El sueño y el proyecto para solucionar el problema chipriota siguen vivos", tuiteó el ministro griego de Exteriores, Nikos Kotzias. Su homólogo turco Mevlut Cavusoglu opinó, por su parte, que ese fracaso "muestra que no se puede acordar una resolución siguiendo los parámetros de la ONU".

Para Guterres, la falta de acuerdo "no significa que no se puedan organizar otras iniciativas para solucionar la cuestión chipriota".

Como en ocasiones anteriores, la más tangible de ellas en noviembre pasado, cuando el acuerdo también pareció al alcance de los dedos, ambas partes se han culpado mutuamente del fracaso de las negociaciones, a la vez que se han manifestado abiertas a la posibilidad de reintentarlo. En febrero pasado, la conmemoración en los colegios grecochipriotas de un referéndum de 1950 en el que el 95% de los grecochipriotas votaron a favor de la unión (énosis, en griego) con Grecia.

En 2004, y bajo los auspicios del entonces responsable de la ONU, Kofi Annan, greco y turcochipriotas estuvieron a punto de conseguirlo, pero el rechazo de los grecochipriotas al plan de paz (el plan Annan) en referéndum dio al traste con el intento.
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