lunes, 3 de julio de 2017

Acusan que Rojas no estuvo enfermo sino en campaña

La Paz, Erbol
El diputado opositor Amilkar Barral denunció este lunes que el pasado sábado, día asignado a la interpelación por las pérdidas económicas en la Empresa Públicas Quipus, el ministro de Desarrollo Productivo, Eugenio Rojas no estuvo mal de salud, sino que haciendo campaña por el “sí” a la carta orgánica en el municipio de Coroico.
Barral tuvo que esperar más de un mes para que la Vicepresidencia de la Asamblea ponga en agenda el acto de interpelación que debió realizarse este 1 de julio. Sin embargo el secretario general de la Asamblea, mandó el 27 de junio una nota a la presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño, donde le comunica la imposibilidad de cumplir ese acto de fiscalización.


“…habiendo tomado conocimiento de la imposibilidad del ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural de estar presente en la sesión de interpelación fijada para el 01 de julio por motivos de salud, le comunicó que conforme al Reglamento General de la Cámara de Diputados y ante causales de fuerza mayor, se suspende la sesión de la interpelación. La misma se llevará a cabo en la siguiente sesión de la Asamblea Legislativa Plurinacional”, dice la nota de excusa.

El diputado peticionario mostró tuits de la Asociación de Gobiernos Autónomos Departamentales de La Paz (Agamdepaz), donde se observa al ministro Rojas socializando el proyecto de Carta Orgánica junto a autoridades departamentales y municipales en Coroico.

Cuando el pasado 16 de mayo Barral se enteró que la interpelación tardaría más de un mes, sospechó que ese prolongado tiempo, era porque las autoridades del Ejecutivo querían ocultar algo, tomando en cuenta que antes impidieron una inspección a los 46.000 equipos que están almacenados en los depósitos de Quipus en El Alto.

De acuerdo con la respuesta a un informe escrito solicitado por el mismo diputado, el Gerente General de Quipus Freddy Murillo, detalló que el Estado invirtió 473.597.951 bolivianos y al término de dos años de operaciones, solo recuperó 5.239.628 bolivianos.

Barral considera que esa empresa trabaja a pérdida porque no es competitiva y porque ni siquiera las autoridades de gobierno utilizan celulares o computadoras marca Quipus.
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