domingo, 25 de junio de 2017

Una fiesta completa

Boca celebró el título ganándole a Unión en una Bombonera repleta que vibró con el triunfo y pidió por la continuidad del goleador del campeonato, Darío Benedetto. ¡Es para vos, es para vos!

Emiliano Sotomayor @emisotomayor
esotomayor@ole.com.ar
Todavía no eran las 12 del mediodía cuando empezaron a llegar. Faltaba más de una hora para que abrieran los accesos a la Bombonera, mucho más para que empezara el encuentro, pero pero ellos ya estaban ahí, firmes como siempre, para hacerle el aguante a Boca. A ese Boca que aguantaron cuando la cosa pintaba fea, cuando los de afuera le ponían fichas al rival de toda la vida, cuando la posibilidad de que el título se escapara se hizo presente. Si estuvieron en ese entonces, ¿cómo no iban a estar ahora que todo es jolgorio?


Entonces llenaron el estadio hasta más no poder. Incluso dio la sensación de que el filtro de cuatro partidos quedó corto. Es que como en esas noche de Copa Libertadores, competencia que a la que Boca volverá en 2018, la Bombonera estuvo colmada. Colmada y vestida de fiesta.

Los jugadores llegaron en caravana, escoltados por una multitud que los acompañó desde la puerta del Hotel Madero hasta el epicentro del barrio de La Boca, donde se encuentra emplazado el mítico estadio xeneize. Allí los esperan miles y miles de almas listas para festejar esta nueva estrella, la 66ª de la historia del club y la 17ª de Guillermo Barros Schelotto en Boca, 16 como futbolista y (por ahora) una como entrenador.

En ese marco se disputó un encuentro que sólo sirvió para ponerle más color a la fiesta. El invitado de honor fue Unión de Santa Fe, que, ya salvado del descenso y alejado de la pelea por la clasificación a las copas, tuvo apenas un papel de reparto. Acompañante del campeón, fue espectador de lujo en los festejos.

Hubo ovaciones para varios pero el que se llevó la más importante de todas otra vez fue Benedetto. El goleador del campeonato se despachó con dos tantos y amplió a cuatro la ventaja sobre Driussi como para confirmar por qué terminó en lo más alto de la tabla de los top scorers. Entonces la Bombonera estalló en un grito: "Olelé, olalá, el Pipa es de Boca, de Boca no se va". Claro que también recibieron el cariño de la gente Centurión, Barrios, Gago, Pavón y cada uno de los integrantes del plantel campeón.

Párrafo aparte para los mellizos, por supuesto, que tuvieron el temple suficiente para afrontar una situación que en un momento pareció complicarse. Por eso, y por todo lo que significan en Boca, también se llevaron la ovación de los hinchas, quienes, claro, no se olvidaron de los primos y le dedicaron el campeonato: "Es para vos, es para vos, gallina p..., la p... que te parió".

El descuento de Brian Blasi, a los 19' del segundo tiempo, casi no se sintió: no había manera de opacar el festejo. Menos aún cuando las bengalas se hicieron fuego e iluminaron el templo para celebrar que este año desde La Boca, desde La Boca, salió el nuevo campeón...
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