sábado, 3 de junio de 2017

Un Madrid para la historia: gana el doblete 59 años después

El club blanco no alzaba Liga y Champions en una temporada desde 1958. El Madrid es el primer equipo que gana dos Champions seguidas desde el cambio de formato.

Sergio Gómez
As
El Real Madrid derribó el muro de la Juventus, conquistó la Duodécima Copa de Europa y quedó inmortalizado. El equipo de Zidane entra de lleno en las páginas más doradas de la historia del club al ganar esta temporada la Liga y la Copa de Europa, un doblete que no conseguía el Madrid desde 1958 (antes sólo lo hizo en 1957), cuando en apenas 31 días reconquistó el campeonato nacional (27 de abril de 1958) y el europeo (28 de mayo tras ganar 3-2 al Milán en Bruselas). Desde entonces, el equipo blanco ha ganado otros dobletes (Liga y Copa en la 1961-62, 1974-75, 1979-80 y 1988-89; la copa liguera más la UEFA en la 1985-86; o la Copa más la Champions en la 2013-14), pero no los dos trofeos más prestigiosos. Algo que ha conseguido Zidane, quien ha contribuido de forma activa en las últimas Copas de Europa del club: marcó el gol que dio al Madrid la Novena, era ayudante de Ancelotti en la Décima, y el entrenador de la Undécima y la Duodécima.


Pero este Madrid no sólo será recordado por este doblete, sino que también ha hecho historia en Europa. Con el triunfo en Cardiff, el Madrid se ha convertido en el primer equipo que ha ganado dos Champions seguidas desde que la competición cambió de formato (1993). La Copa de Europa es, sin duda, la competición fetiche del Real Madrid. Ha logrado el triunfo en 12 finales de 15 que ha disputado, logrando la victoria en las seis últimas que ha jugado. Y un dato que habla del dominio blanco en la máxima competición continental: ha alzado tres Copas de Europa en los últimos cuatro años.

Zinedine Zidane levanta la duodécima

Zidane ha alzado la Duodécima con una estadística impoluta en Champions como entrenador. Ha ganado todas las eliminatorias en Europa como técnico. Cayeron Roma, Wolfsburgo, Manchester City, Nápoles, Bayern y Atlético. El balance que le acompaña en todos sus partidos de Champions es demoledor: 13 victorias, cuatro empates y solamente dos derrotas (Wolfsburgo y Atleti). La receta del francés para lograr este balance pasa por hacer cosas que no pudieron hacer técnicos como Ancelotti o Mourinho. Enchufó a todos los jugadores con su política de dosificación y reparto de minutos e incluso convenció a Cristiano de que rotara para que llegara al final de temporada físicamente al cien por cien. El resultado ha sido un doblete histórico que no conseguía el club desde 1958.
Publicar un comentario