domingo, 11 de junio de 2017

Queda en libertad en Libia el hijo de Gadafi que dirigió la represión en 2011

La Corte Penal Internacional acusa a Saif el Islam, retenido por un grupo armado, de crímenes contra la humanidad

Agencias
Trípoli / Bengasi
Saif el Islam Gadafi, el segundo hijo del exdictador libio Muamar el Gadafi, ha sido liberado por el grupo armado que lo tenía retenido en la ciudad occidental de Zintan desde que estallaron las protestas contra su padre en 2011. "Decidimos soltar a Saif el Islam Gadafi Muamar Gadafi, quien está libre, y confirmamos que ha dejado Zintan en la fecha de su liberación, el 14 de ramadán [el pasado viernes]", ha declarado la milicia en un comunicado recogido por Reuters.


Horas después de confirmarse la noticia, el diario digital local Libyan Express reveló que Saif el Islam, sobre el que pesa una orden de busca y captura emitida por la Corte Penal Internacional, había sido trasladado a la ciudad oriental de Al Bayda, sede del gobierno del este de Libia. "Se encuentra en compañía de miembros de su tribu y de su familia y en las próximas horas se dirigirá al pueblo libio", agregó la publicación.

Saif el Islam, de 44 años, es el hijo más destacado de Gadafi y hubo quien le apoyó como su posible sucesor antes del levantamiento que hace seis años acabó con la destitución y asesinato de su padre.

Carente de poder efectivo, el Ejecutivo de Al Bayda está bajo el auspicio del Parlamento de Tobruk —única institución libia que conserva legitimidad popular y reconocimiento internacional— y el control del mariscal Jalifa Hafter, jefe del Ejercito Nacional Libio (LNA) y uno de los hombres fuertes del país. Semanas atrás, el Ministerio de Justicia dependiente de Tobruk concedió una amnistía para Saif, al que la Corte Penal Internacional acusa de crímenes contra la humanidad al considerar que ordenó matar y torturar a sus conciudadanos durante el alzamiento rebelde de 2011 que acabó con la dictadura de su progenitor.

En 2015, tras un juicio muy criticado al cual no participó, había sido condenado a muerte por un tribunal de Trípoli, sentencia que no fue reconocida por sus captores, que siempre se negaron a entregarlo tanto a las diferentes autoridades en la capital como al tribunal internacional. Desde julio del pasado año vivía en un régimen de semi libertad, controlado aún por las milicias de Zintan, aliadas del mariscal Hafter, pero con libertad para recibir a todo tipo de visitantes. Designado jefe de las tribus del oeste de Libia, ha formado una plataforma de nostálgicos del antiguo régimen muy activos en Túnez y en el oeste de Trípoli, desde la que se pide el regreso al poder de la familia Al Gadafi como única vía para solventar la crisis que atraviesa el país.
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