martes, 20 de junio de 2017

Partidos de fútbol de una hora y goles en contra que no se han marcado

La IFAB, la asociación que elabora las reglas del deporte, lanza una batería de propuestas radicales para hacerlo más atractivo

Antonio Nieto
El País
Con el VAR en plena puesta de largo en la Copa Confederaciones, zanjando el debate sobre el uso de la tecnología en el fútbol, un nuevo documento amenaza con echar más leña al fuego de un deporte reacio a volantazos que puedan poner en peligro sus esencias. Conceder un gol en contra para sancionar unas manos o cambiar la duración de un partido a dos partes de media hora de juego efectivo son algunas de las propuestas confeccionadas por la IFAB, la asociación que define junto a la FIFA las reglas del fútbol, que podría cambiar este deporte tal y como se ha conocido hasta ahora. Su director técnico, David Elleray, exárbitro inglés, ha descrito el borrador como una “revolución silenciosa” al mismo tiempo que habla de algunas de sus propuestas como “radicales”, según recoge Sky.


El plan del ente legislador del fútbol, bautizado como ¡Juega limpio!, tiene como principal objetivo mejorar el comportamiento de los jugadores con el árbitro, agilizar el juego y hacerlo más atractivo, y forma parte de una estrategia para los próximos cinco años. Entre las medidas, hay tres bloques bien diferenciados: aquellas que podrían ser implementadas ya sin necesidad de cambiar el reglamento; las que están listas para ser probadas; y las planteadas solo para su estudio.

En este tercer capítulo están recogidas algunas de las ideas más agresivas. “Como romántico del viejo fútbol, lo que más me ha sorprendido es la posibilidad de que se conceda un gol sin que el balón traspase la línea”, opina Manuel Díaz Vega, director técnico del comité técnico de árbitros español. “Es un hecho que no se ha consumado. Es antijurídico”, razona. Con esta regla, Uruguay nunca hubiera accedido a las semifinales del Mundial de Sudáfrica, algo que logró después de que en el último suspiro del partido, Luis Suárez evitara el tanto de la victoria de Ghana con un despeje de puños debajo del larguero.

Otra de las ideas rompedoras del documento sugiere que la duración de un partido sea de dos partes de 30 minutos de tiempo de juego efectivo —parando el reloj cuando el balón no esté en juego— en lugar de las dos partes de 45 minutos actuales. “No le veo inconveniente”, asegura Díaz Vega. “Los estudios van encaminados a un cambio de actitud de los jugadores y a regular su esfuerzo físico por las múltiples competiciones”, añade. Para cambiar el comportamiento de los futbolistas, la IFAB propone multas o incluso pérdidas de puntos para los equipos que acosen a los árbitros en el terreno de juego y que solo el capitán pueda dirigirse al colegiado después de una decisión controvertida. También contempla que si un jugador de banquillo es expulsado, su equipo pueda hacer un cambio menos. Para Díaz Vega tampoco supondría un gran cambio si se llega a materializar la idea de que el lanzador de una acción a balón parado (incluyendo los saques de esquina y los penaltis) pueda reanudar el juego sin necesidad de pasar a otro compañero, con el objetivo de agilizar el juego.

Con este propósito, la IFAB anima a que desde ya los árbitros sean más estrictos y generosos con el tiempo añadido y proponen que los jugadores sustituidos salgan del terreno de juego por el límite del campo que tengan más cerca, como hacen los lesionados.

Otro de los objetivos que persigue la asociación es promover situaciones más justas de juego. Para ello, ya propuso en su día el sistema ABBA para las tandas de penaltis, que ordena los lanzamientos siguiendo la lógica del tie-break del tenis, que la FIFA aplicó en el último Mundial sub-20. Ahora, también sugiere que el árbitro solo pueda pitar el final de la primera o la segunda parte cuando el balón no esté en juego, que los goles con la mano sean sancionados con la expulsión y que las cesiones al portero sean castigadas con penalti.

La artífice del reglamento moderno

La IFAB ( International Football Association Board) es la asociación que debate y dictamina las propuestas para modificar las reglas del juego. Está formado por cuatro asociaciones de fútbol del Reino Unido (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte) y cuatro representantes de la FIFA.
Creada en 1886, la IFAB fue la artífice de la unificación de las reglas del fútbol moderno cuando cada país utilizaba unas diferentes. En la actualidad, se reúne dos veces al año y discute los cambios en la normativa del fútbol en su asamblea general, entre febrero y marzo. En la próxima, el organismo estudiará las propuestas del plan ¡Juega limpio!.
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