jueves, 29 de junio de 2017

Los europeos forjan un frente común para persuadir a Trump en el G20

Macron asegura que el objetivo no es aislar a Washington sino hacerle "entrar en razón"

Miguel González
Enrique Müller
Berlín, El País
Siete países europeos (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, España, Holanda y Noruega) forjaron este jueves en Berlín, bajo la batuta de la canciller alemana, Angela Merkel, un frente común basado en un “compromiso muy fuerte” contra el cambio climático y en favor del libre comercio frente a la deriva proteccionista y antiambientalista de Estados Unidos, con cuyo presidente, Donald Trump, se reunirán los próximos 7 y 8 en la cumbre del G20 en Hamburgo. Merkel admitió, en una comparecencia tras la reunión, que “hay diferencias que no se pueden ocultar” con la nueva Administración norteamericana, pero el presidente francés, Emmanuel Macron, subrayó que el objetivo no es aislar a Trump, sino conseguir que “entre en razón” respecto al acuerdo contra el cambio climático de París, que Washington ha abandonado.


El encuentro fue convocado por Merkel para cohesionar a los países europeos y asegurarse de que hablan con una sola voz en la cumbre que reunirá a los mandatarios de las economías más avanzadas con los de las emergentes. Merkel y Macron escenificaron el renacimiento del eje Berlín-Paris a los mandos del bloque europeo, pero evitaron en todo momento presentarlo como un frente anti-Trump. El presidente francés aseguró que “se espera mucho de Europa” y que esta debe ser “coherente” y no ceder en “causas justas”, como la lucha contra el calentamiento global, pero agregó que la relación con Washington es “a largo plazo” y reconoció que los europeos necesitan a los estadounidenses “en el plano militar o en materia de seguridad”. Como prueba de ello, se felicitó de que el republicano haya aceptado su invitación para asistir en París al desfile del 14 de julio, en el que se conmemorará la entrada de EE UU en la Primera Guerra Mundial.

Poco antes de que se iniciara la reunión con los siete líderes europeos en la cancillería, Merkel acudió al Parlamento Federal para leer una declaración con sus objetivos para la cumbre del G20 y su intervención estuvo marcada por un inédito y velado ataque contra la política de Trump. “Aquellos que creen que el proteccionismo y el aislacionismo son la solución para los problemas del mundo cometen un grave error”, dijo Merkel, sin mencionar en ningún momento a Trump, pero refiriéndose obviamente a él.

Acudieron, además del presidente francés, los primeros ministros de Italia, Paolo Gentiloni; España, Mariano Rajoy; Holanda, Mark Rutte; y Noruega, Erna Solberg. El español tiene una silla permanente en el G20, aunque no sea socio de pleno derecho, mientras que los dos últimos han sido invitados en esta ocasión por Merkel.

Gentiloni lanza un SOS ante la oleada de inmigrantes

El italiano Paolo Gentiloni aprovechó la cita de Berlín para lanzar un SOS ante la llegada de inmigrantes irregulares a las costas de su país. Gentiloni aseguró que Italia no desea “infringir las reglas” ni abandonar su política de acogida, pero advirtió de que está “bajo presión” y en “una situación de excepción”, por lo que pidió la “contribución directa” de sus socios europeos. Gentiloni no llegó a amenazar con cerrar los puertos italianos, pero propuso revisar el papel de Frontex y de las ONG que rescatan a los inmigrantes y reclamó medidas concretas en la reunión de ministros de Justicia e Interior de la UE prevista para la semana próxima. Todos le mostraron su solidaridad, pero el francés Macron pidió que no se mezcle el problema de los refugiados con el de los inmigrantes económicos, como son el 80% de los que llegan a las costas italianas.

La primera ministra británica, Theresa May, dejó precipitadamente la reunión para acudir a la votación en Westminster de su programa de Gobierno tras reafirmar, a través de un comunicado, su compromiso con el Acuerdo de París. También asistieron los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Junker, y el Consejo, Donald Tusk.

El español Mariano Rajoy, como los demás asistentes, expresó su pleno apoyo a la agenda cocinada por Merkel para la cumbre de Hamburgo, pidió “claridad” en el rechazo al proteccionismo y “contundencia” en el apoyo al Acuerdo de París contra el cambio climático, al tiempo que aprovechó para presumir de los datos que muestran la recuperación económica de España.

La canciller alemana tendrá que tejer un auténtico encaje de bolillos diplomático para salvar la cumbre del G20. Los países europeos abogan por un libre comercio basado en reglas iguales para todos y verificables acordadas en foros multilaterales, mientras que Trump apuesta por las negociaciones bilaterales y ha hecho bandera del proteccionismo. La UE considera que el Acuerdo de París es innegociable, mientras que el presidente de EE UU esgrime que tal como está redactado perjudica a su país y exige revisarlo.

Fuentes próximas a la negociación del comunicado final de la cumbre que se celebrará en Hamburgo sostienen que podrá encontrarse alguna redacción lo bastante diluida como para contentar a todas las partes en materia de libre comercio, pero dudan de que eso sea viable respecto al cambio climático. Como recordó el italiano Gentiloni, cuando se celebró el G7 en Taormina (Italia), en mayo, la Administración Trump aún no había tomado una decisión de abandonar el acuerdo de París, lo que permitió que la delegación estadounidense se mantuviera al margen en este tema, pero ello ya no será posible en Hamburgo.

La agenda de la cumbre incluye otros puntos donde las posturas están más próximas, como la lucha contra el terrorismo o la inmigración irregular, el combate a las pandemias, la asociación con África o el empoderamiento de la mujer, pero estos apenas podrían ocultar un fiasco en los asuntos de mayor calado.
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