lunes, 12 de junio de 2017

La nueva startup de Elon Musk que promete convertir a los humanos en "Superhombres"

El nuevo proyecto del gurú de la tecnología mundial busca implantar electrodos en el cerebro que permitan, algún día, cargar y descargar pensamientos

Muriel Balbi
Infobae
¿Cuando tiempo más pasará hasta convertirnos en cyborgs? ¿O ya lo somos en alguna medida y no terminamos de aceptarlo? ¿Cómo vamos a competir con las máquinas en tiempos de inteligencia artificial? El futuro se dibuja con humanos que incorporan la tecnología a su cuerpo, que la introducen en él.


Esa es la idea madre de Neuralink Corp., la nueva startup que promete convertir a los humanos en Superhombres. ¿Cómo? Implantando pequeños electrodos en el cerebro que permitan, algún día, cargar y descargar pensamientos.

¿Posibilidades de que esto se haga realidad? No son de desmerecer, considerando que del proyecto participa Elon Musk, el multimillonario, emprendedor, futurista creador de PayPal, quien además lanzó al mercado masivo los autos eléctricos (Tesla), ideó el Hyperloop -un tren de alta velocidad, ecológico y gratuito -, que diseña túneles ultra veloces subterráneos, que creó la empresa aeroespacial Spacex y que trabaja en colonizar Marte, entre otras cosas.

Con 45 años, 6 hijos, 3 ex esposas, una novia, varias empresas tecnológicas complejas a su cargo y una fortuna de 16.700 millones de dólares (Forbes 2017), Musk igual se da tiempo para este nuevo proyecto ya que entiende que "esto es algo que se viene y que alguien tiene que hacerlo".

Lanzas neuronales

Tal como sostuvo en una entrevista en CodeCoference "No digo que sea yo el que lo tiene que hacer; pero bueno… también puedo ser yo quien lo haga", una reflexión espontánea que demuestra su actitud hacedora.
Los estudios en interfaces cerebro-máquina – (BMI) por sus siglas en inglés – no son nuevos, llevan al menos una década. Musk prefiere darles un nombre más glamoroso y habla de "neural lance", es decir, lanzas neuronales.

El término fue acuñado por primera vez por el escritor Ian M. Banks en sus novelas de ciencia ficción. Este filósofo escocés de culto, venerado en SIlicon Valley, es quien inspiró a Musk para crear su visión, su planteamiento de objetivos y el convencimiento de combinar sus aventuras espaciales, ahora con desarrollos aplicados al cerebro.

Iain M. Banks murió en 2013 pero su prolífica obra es un banquete de inspiración. En esas novelas, la lanza neuronal es un BMI que se implanta cuando una persona es joven. Este crece dentro y alrededor de su cerebro, actuando como una conexión WiFi que permite a los humanos comunicarse con las inteligencias artificiales ultra avanzadas.
En conversación exclusiva con Infobae, Rodolfo Finochietti, CCO en Lagash, empresa especializada en tecnologías emergentes, explica que el proyecto Musk tiene sentido en el desafío de desarrollar interfaces cerebro-computadora.

"El Espacio es un medio hostil. Si, en el futuro, la Humanidad pasa por habitarlo, eso va a requerir poder operar máquinas directamente con nuestro cerebro, eliminado todas las abstracciones que hoy en día existen entre las computadoras y nuestra mente. ¿Cuánto más fácil sería volar una aeronave si pudiéramos sentir la fuerza de sus motores, o aterrizar de la misma manera en que nos sentamos en silla?

Si vamos a salir al espacio masivamente vamos a requerir este tipo de interacciones. Suena a ciencia ficción, pero es en los primeros estadios de estas interfaces en lo que las empresas tecnologías están trabajando actualmente", explica.

Hay equipo

Pero volviendo a tierra firme, lo que hace Neuralink hoy es apostar al desarrollo de interfaces de cerebro-máquina de gran ancho de banda para conectar a humanos y computadoras.

Para eso, ya tienen su laboratorio en California armado y según, The Wall Street Journal, se encuentran registrados como una empresa de "investigaciones médicas". Desde su página web señalan que, para eso, están buscando ingenieros y científicos excepcionales.

"No se requiere experiencia en neurociencia: el talento y la conducción son mucho más importantes. Esperamos que la mayoría de nuestro equipo provenga de otras áreas e industrias. Estamos buscando principalmente evidencia de capacidad excepcional y un historial de construcción de cosas que funcionan".

Mientras tanto, ya se conocen algunos de los miembros del equipo, a parte de Musk, quien será el CEO. Aquí los perfiles: Flip Sabes, profesor de la Universidad de San Francisco quien dirige un laboratorio que trabaja con BMI; Ben Rapoport, neurocirujano doctorado en ingeniería electrónica y ciencia de computación en el MIT; DJ Seo, quien diseñó un concepto de BMI mientras estudiaba en la Universidad de Berkeley; Paul Merolla, con experiencia en el diseño de 10 tipos diferentes de chips cerebrales; Vanessa Tolosa, investigadora de materiales biocompatibilibles del Laboratotio Nacional de Lawrence Livermore; Max Hodak, quien trabajó en BMI en la universidad de Duke, creador también de Transcriptic, una startup que provee servicios de robótica a través de internet; Tim Hanson, investigador de Berkeley Sensor y Actuator Center y Tim Gardner, profesor asociado de biología de la Universidad de Boston quien trabajó en experimento en el que se implantaron BMI en pájaros.

– ¿El hombre es la nueva mascota de las máquinas?

Si bien desde Neuralink piensan comenzar a trabajar con soluciones para pacientes con problemas con neurológicos, el objetivo final es "evitar que la humanidad quede subyugada en manos de la inteligencia artificial".

Cómo él mismo Musk sostiene "si consideramos cualquiera de los avances que se vienen de la mano de la inteligencia artificial, los humanos vamos a quedarnos atrás y por mucho". Incluso se ha animado a ser más gráfico en sus afirmaciones: "si no hacemos algo al respecto, los seres humanos vamos a transformar en las mascotas de las máquinas, algo así como sus perros labradores, eso si es que tenemos suerte".

Para Musk, solo un cerebro humano potenciado tecnológicamente, nos dará la oportunidad de estar en paz con los avances en inteligencia artificial. En ese sentido, Neuralink está dispuesta a dar los primeros pasos en esa dirección.

Otras grandes compañías tecnológicas también han demostrado un interés en esa línea. Google, Apple y Facebook que recientemente anunció, en el F8, que trabajan en un dispositivo (externo, no invasivo) que va a permitir escribir con la mente. En el nuevo proyecto trabaja un equipo de 60 ingenieros que intentan construir esta interfaz que haga más veloz la transformación de lo que pensamos en texto.

LEA MÁS:

Facebook trabaja en un sistema para leer la mente

"La investigación y desarrollo en nuevas formas de interacción con las máquinas es un tema candente en la industria. El avance que hubo en las últimas décadas en el poder de procesamiento de las computadoras, y la infraestructura de comunicaciones, es impresionante, y habilita escenarios de inteligencia artificial impensados hasta hace unos años.

Pero la manera que operamos e interactuamos con las máquinas, si bien ha evolucionado, es una limitante a la hora de aprovechar todo este poder de cómputo", nos explica Rodolfo Finochietti.

Por su parte, Diego Bekerman, gerente general de Microsoft Argentina y Uruguay, también explicó a Infobae que "desde Microsoft hace más de dos décadas que investigamos las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial (aprendizaje automático, reconocimiento de voz, lenguaje predictivo, etc.) Vamos a aprovechar la inteligencia artificial para cambiar la forma en que interactuamos con la tecnología con la llegada de agentes inteligentes y nuevas interfaces de conversación, por ejemplo Cortana. Vamos embeber con inteligencia cada aplicación con la que interactuamos y vamos a desarrollar interfaces de programación abiertas."

Pero no sólo desde el sector privado hay muestra de interés en la tecnología BMI. La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Proyectos en Defensa, de los EE.UU, aprobó un presupuesto de 60 millones de dólares para los próximos 4 años, destinados a la investigación de interfaces con tecnología de implantes neuronales.

– ¿Y para cuando será una realidad?

Los objetivos son sumamente ambiciosos. A pesar de las desventajas que podamos tener algún día los humanos respecto a la inteligencia artificial de las máquinas, nuestros pensamientos tienen una complejidad e intercorrelación enormes, difícil de traducir, incluso para nosotros mismos. Nuestro cerebro, incluso con la atención que le ha dedicado la ciencia, aún es un universo lleno de misterios.

Por otra parte, en desarrollos como estos, no basta con tener la tecnología y que funcione. Luego viene una gran cantidad de pruebas, permisos, protocolos,etc; especialmente si se trata de una técnica invasiva. Otro aspecto no menor tendrá que ver con la disposición de las personas de someterse a estas intervenciones, aunque Musk especula con que podrán introducir por venas y arterias.

– Sin embargo, ya hablan del lanzamiento de una primera interface parcial para dentro de 5 años.

"Nuestro lema es: más humanos que los humanos". Eso decía la mujer androide de la mítica película de ciencia ficción, Blade Runner. Quién dice, tal vez en los próximos años, nosotros debamos rezar la misma consigna pero al revés: más máquinas que las máquinas.
Publicar un comentario