martes, 20 de junio de 2017

Guillermo cambió y Boca mejoró

Este Boca no sólo tuvo regularidad: cuando Guillermo tocó el equipo, éste creció. Gran atributo en un torneo largo.

Ariel Senosiain @arielsenosiain
asenosiain@ole.com.ar
Barrios necesita a Gago. El colombiano es entrega, dinámica y cierto criterio. Pero no le conviene ser quien distribuya. Quedó demostrado, también, que Gago necesitaba a Barrios. Guillermo apostó por "el 5 que compró el Madrid". Su idea, con Gago como el volante más retrasado, era priorizar la salida limpia de la pelota. Pero el superclásico demostró que se exponía mucho Boca. El ingreso de un 5 más elemental le dio orden al equipo. Dividiéndose la mitad de cancha, Barrios tiene cerca al que distribuye mejor y Gago, al que corre por el resto.


Cuando el equipo jugaba paralizado, Barrios contagió. Quizás no tanto a sus compañeros por esas dudas, sí a la gente. Las etiquetas, el "a lo Boca", fueron perdiendo actualidad. Boca tuvo a Riquelme, el jugador más cerebral del fútbol argentino en los últimos 30 años. Pero todavía hay en sus hinchas espacio para valorar al esfuerzo como virtud. Es común escuchar la ovación a Barrios, no así a Gago, de formación xeneize y varios títulos en su haber.

A Guillermo parece haberle servido que Bentancur se fuera al Sub 20. Así como pareció haber estirado más de lo conveniente la titularidad de Bentancur, también lo hizo con Pavón, y resultó importante contra Independiente y clave contra Aldosivi. Sucede que si no estaba claro el reemplazo de Pavón, sí el del uruguayo. Cambió varias veces Boca. Hasta terminaron jugando atrás la alternativa de cada titular. Y esa nueva defensa completó dos muy buenos partidos, si bien es más fácil jugar con el ánimo a favor, como le sucedió a Boca desde que River perdió en el Nuevo Gasómetro. San Lorenzo sedujo más en algún tramo del semestre pasado, aunque muy corto; River combinó estética y eficacia en varios partidos de este año. Pero el torneo largo requiere atributos que entre los grandes sólo tuvo el puntero: constancia, regularidad y que cuando el DT deba tocar, el equipo no empeore.

Cuando Guillermo cambió, Boca mejoró.
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