martes, 20 de junio de 2017

El atacante de los Campos Elíseos tenía permiso y armas pese a estar fichado por radical

Djaziri, de 31 años y nacionalidad francesa, juró lealtad al Estado Islámico antes del atentado

Silvia Ayuso
París, El País
Adam Djaziri intentó matar a varios gendarmes el lunes en la popular avenida de los Campos Elíseos de París embistiendo el furgón en el que se desplazaban los agentes con su vehículo, en el que portaba dos bombonas de gas que no llegaron a explotar. Pero también podría haber perpetrado otro tipo de mascare porque, a pesar de que estaba en el radar de las autoridades por su radicalización, había podido renovar un permiso de armas y en su casa disponía de todo un arsenal.


“Nadie puede estar contento, ciertamente yo no lo estoy” con esta situación, reconoció este martes el primer ministro, Édouard Philippe, en la cadena BFM TV. El Gobierno de Emmanuel Macron se apresta esta semana a presentar un proyecto de ley antiterrorista para reemplazar antes de fin de año el estado de emergencia declarado desde 2015 por la serie de atentados que ha sufrido el país.

Djaziri, que murió en el ataque considerado como una "tentativa terrorista" por las autoridades, estaba desde septiembre de 2015 bajo una “ficha S” del Ministerio del Interior por “pertenencia al movimiento islamista radical”. Se trata de una clasificación para personas “objeto de una investigación para prevenir amenazas graves a la seguridad pública o la seguridad del Estado”, aunque no implica necesariamente que esta tenga antecedentes penales, como era el caso de Djaziri, ni que se vaya a actuar de inmediato contra ese individuo.

El terrorista frustrado, un hombre de nacionalidad francesa de 31 años, era miembro de un club de tiro desde 2011 y, para cuando las autoridades lo empezaron a vigilar, poseía ya una licencia para varias armas que había adquirido poco antes de ser fichado por su radicalización. A finales de noviembre de 2016, se abrió una investigación administrativa cuando solicitó renovar su licencia de armas, pero los servicios de inteligencia no consideraron oportuno retirarle el permiso, según la agencia France Presse. Djaziri logró renovar su licencia en enero de este año en la prefectura de Essonne, a medio centenar de kilómetros de París.

Expertos han reconocido en diferentes medios que este caso demuestra las lagunas legales y de procedimiento que permiten que alguien vigilado por radical pueda sin embargo poseer legalmente un arma y hasta renovar el permiso pertinente, como ha sido el caso de Djaziri.

El terrorista dejó una carta-testamento en la que jura lealtad al jefe del Estado Islámico (ISIS), Abu Bakr al Baghdadi, informa AFP. En la misiva, que estaba destinada a su cuñado y que fue hallada por los investigadores, Djaziri se jacta presuntamente de haber realizado un “doble juego” al hacerse con un arsenal con el objetivo de cometer un atentado bajo la excusa de su afición al tiro.

Las autoridades que han registrado el domicilio del terrorista, en las afueras de París, se encontraron con un arsenal. Al menos nueve armas estaban registradas ante las autoridades. En la vivienda se hallaron también barriles de pólvora y detectores de movimiento, según la emisora France Info. En el coche con el que Djaziri cometió el atentado frustrado se encontraron asimismo un rifle de asalto, dos pistolas automáticas, múltiples cargadores y dos bombonas de gas.

Al menos cuatro parientes de Djaziri han sido detenidos para ser interrogados, entre ellos su padre y su exmujer. La cadena LCI afirma que dos de las hermanas del atacante están casadas con islamistas radicales conocidos por los servicios de inteligencia franceses. Una de ellas llegó a refugiarse el año pasado en una comisaría para evitar que su marido la llevara por la fuerza a Siria con sus tres hijos, de acuerdo con este medio.
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