sábado, 3 de junio de 2017

Detenido uno de los cinco criminales más peligrosos de Italia tras 23 años huido

Vecinos del feudo de la 'Ndrangheta, donde se localizó al mafioso encerrado en un búnker, acuden a besar su mano y a llorar su arresto

Agencias
Roma
Las autoridades italianas detuvieron este viernes al capo de uno de los clanes de la mafia calabresa, la 'Ndrangheta, Giuseppe Giorgi, considerado uno de los cinco criminales más peligrosos del país y fugado desde 1994, informó el Ministerio del Interior de Italia. Tras su detención en un pequeño búnker que había construido en su casa, Giorgi salió sin esposar y escoltado por los carabinieri. En su camino hasta el coche policial, el capo recibió el homenaje de sus vecinos, que se acercaron a saludarle y a besarle la mano mientras lloraban por su arresto. Muchos medios italianos lamentan este sábado esa imagen.


Giorgi, conocido como U Capra, era considerado uno de los fugitivos de máxima peligrosidad y su nombre había sido incluido en un programa de búsqueda especial de Italia. Capo del clan mafioso Romeo, estuvo implicado en un caso de tráfico de niobio, una sustancia utilizada para construir reactores nucleares, que el capo trasladaba desde Budapest a Sierra Leona.

Además, fue el responsable de organizar el hundimiento de tres embarcaciones que llevaban a bordo residuos tóxicos frente a las costas de Calabria, según los medios locales. Fue condenado en 1994 a 28 años y nueve meses de cárcel por asociación criminal, extorsión y tráfico internacional de drogas, una pena que deberá ahora cumplir.

Ayer por la mañana fue detenido por los agentes del comando provincial de Reggio Calabria en un escondite construido en el interior de su domicilio, en San Luca, un municipio de unos 4.000 habitantes al sur de Italia, considerado la capital de la 'Ndrangheta. Giorgi, de 56 años, se encontraba en un búnker construido dentro de la vivienda, oculto tras una roca y al final de un túnel.

La Policía italiana ya sabía que el capo mafioso estaba en el interior de su residencia y sitió la zona durante la madrugada para impedir una hipotética huida, además de cortar el acceso de las calles colindantes. En torno a las tres de la mañana, los agentes irrumpieron en el domicilio y durante seis horas registraron todas las habitaciones sin descanso hasta dar con su paradero a primera hora.

Comenzaron por las habitaciones y en una de ellas comprobaron que había una cama sin hacer y aún caliente, por lo que continuaron inspeccionando el resto de las estancias, a partir del salón, los sótanos y el desván. Finalmente, encontraron el refugio en el que se ocultaba después de hallar la existencia de una trampilla situada bajo la chimenea de la cocina.

Tras la trampilla había una roca que, al moverla, dejaba al descubierto un túnel que conducía al pequeño búnker que había sido edificado para evitar que la policía localizara su paradero, pero que no era lo suficientemente grande como para permitir una larga estancia en su interior.

"Giorgi estaba prácticamente rodeado por muros", ha dicho el coronel Vincenzo Franzese, que ha coordinado la investigación. El capo italiano ha sido arrestado sin oponer resistencia y a su salida del búnker ha reconocido a sus hijas que "antes o después tenía que ocurrir". Giorgi salió de la vivienda escoltado por la policía y, en su camino hasta el coche oficial, varios amigos y vecinos aprovecharon para saludarlo, besarle la mano y llorar su arresto.

El fugitivo fue capturado gracias a una larga investigación y a las interceptaciones telefónicas realizadas a sus familiares y amigos cercanos. Durante el registro en el domicilio, los agentes también incautaron 157.000 euros que estaban guardados en bolsas de plástico en el interior de varias paredes de la casa. El ministro del Interior de Italia, Marco Minniti, ha celebrado el éxito de la operación en un comunicado en el que alabó la labor de las fuerzas del orden. Ahora, tendrá que cumplir con una pena de 28 años y nueve meses por tráfico internacional de drogas y delitos contra la salud.
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