viernes, 12 de mayo de 2017

Zinedine Zidane: dos finales de Champions en 17 meses

Madrid, AS
El francés iguala un récord que cumplía 58 años. Zinedine Zidane sólo ha perdido dos partidos como técnico en Europa.
EI 3 de enero de 2015 el Madrid decidió el cese de Benítez del banquillo blanco. 17 meses después (el 3 de junio de 2017), Zidane, su sustituto, disputará su segunda final de Champions consecutiva. Un dato espectacular que iguala el francés: hacía 58 años que un entrenador del Madrid no alcanzaba dos finales de la Copa de Europa seguidas. El último en hacerlo con los blancos como técnico fue Luis ‘Yiyo’ Carniglia, que ganó la Tercera y la Cuarta Copa de Europa. Antes que el argentino, Villalonga había ganado las dos primeras para los blancos.




El reto de Zidane es igualarles y hacer ese particular doblete. Algo que no es sencillo ya que desde que existe el nuevo formato, nadie ganó dos Champions consecutivas. La pelota está en el tejado del francés que, curiosamente, ha tenido distinta suerte con la Champions como jugador y como entrenador.

Cuando aterrizó en el Bernabéu, en la Juventus le habían puesto la etiqueta de gafe porque el equipo perdió con él dos finales de Champions: ante el Borussia Dortmund (1997) y Madrid (1998). En 2002, ya con la camiseta del Madrid, Zidane rompió el mal fario con la Champions con un golazo de bandera en Glasgow. Era la Novena. Pero en su salto al banquillo el destino le tenía reservada la Décima, como segundo de Ancelotti, y la Undécima como entrenador. Su suerte se invirtió por completó en Europa.

Ahora buscará la Duodécima como una estadística impoluta en la competición como entrenador. Ha ganado todas las eliminatorias en Europa como técnico. Cayeron Roma, Wolfsburgo, Manchester City, Nápoles, Bayern y Atlético. El balance que le acompaña en todos sus partidos de Champions es demoledor: 13 victorias, cuatro empates y solamente dos derrotas (Wolfsburgo y Atleti).

La receta de Zidane para lograr este balance pasa por hacer cosas que no pudieron hacer técnicos como Ancelotti o Mourinho. Convenció al equipo de que lo mejor era rotar. Incluso Cristiano, que siempre se negó a descansar, ha aceptado quedarse fuera de la lista de vez en cuando. Esto ha provocado que los 24 estén enchufados y que los suplentes le debatan el puesto a los titulares. El resultado es repetir final. Y ganarla.
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