domingo, 14 de mayo de 2017

Ya sólo queda rezar

El Barça hace los deberes con hat-trick de Neymar y queda en manos de los rivales del Madrid. Suárez adelantó a su equipo y el colegiado perdonó la roja a Digne nada más empezar.

Santi Giménez
As
Hizo su tarea el Barcelona en Las Palmas derrotando a la Unión Deportiva Las Palmas por 1-4 y ya no le queda más al conjunto barcelonista que encomendarse al Celta y al Málaga para poder ganar la Liga. El triunfo blaugrana fue tan necesario como funcionarial. Sin hacer nada del otro jueves, el conjunto de Luis Enrique se impuso a una UD Las Palmas en plena descomposición que si bien trató de despedirse de la Liga adecentando su imagen, en cuanto recibió dos directos a la mandíbula se deshizo como un azucarillo.


La victoria barcelonista se fundamentó en una actuación espectacularmente efectiva de Neymar, autor de tres goles en un partido en el que no jugó ni la mitad de bien que hace una semana ante el Villarreal. Ni siquiera la defensa de circunstancias que se vio obligado a alinear Luis Enrique le dio mayores dolores de cabeza al conjunto blaugrana.

Llegaba el Barcelona a Las Palmas con cuatro bajas en defensa (Aleix Vidal, Piqué, Mathieu y Sergi Roberto) a la que se sumó la de Mascherano, que en el calentamiento sufrió unas molestias en su muslo derecho, lo que facilitó el debut de Marlon en Liga y dejó al técnico barcelonista sin ningún defensor en el banquillo.

Centrado en su tarea y sin dar la sensación de estar pendiente de lo que pasaba en el Santiago Bernabéu (y ni siquiera demostrando una urgencia de penúltimo partido de una Liga que está en un puño) el Barcelona fue poco a poco construyendo un relato que acabó por ser demasiado para el equipo de Setién, que se fue de la Liga hace muchos meses.

Sin grandes alardes y fiando su suerte a la inspiración de sus cracks, el Barcelona eludió el planteamiento valiente de los locales que son un equipo que se sabe la teoría a la perfección, pero que es más bien vaguete a la hora de aplicarla. Hay que reseñar que Digne pudo ver la roja por una falta a Jesé en el único balón que tocó el ex madridista en todo el partido.

Una genialidad de Busquets, que con un taconazo eliminó a cinco rivales tras un recuperación de Marlon, fue el origen del primer gol del Barcelona que marcó Neymar a regalo de Luis Suárez. Dos minutos después, las tornas se cambiaron y fue el brasileño el que asistió al uruguayo para que batiera a Javi Varas en el uno contra uno. Con el 0-2 se llegó a la primera parte con la certeza de que todo estaba ya decidido.

En el segundo tiempo, el Barcelona empezó dormido apoyándose en una sensación de falsa superioridad que convirtió el partido en un quiero y no puedo. El Barcelona era incapaz de hilar su juego, mientras que la Unión se iba arriba. Fruto de este estado de cosas, llegó el tanto de Bigas que ponía picante al partido, pero nunca los de Setién creyeron en la gesta y a los cinco minutos de recortar distancias, Neymar puso el 1-3 tras un pase de Rakitic.

El croata, ante la indolencia general de sus compañeros se erigió en el líder de un equipo que puso en riesgo el partido. Tras el tercer gol del Barcelona, el encuentro discurrió manso como un perrillo perdido en busca de alguien que le hiciera una caricia. Y para esas cosas siempre aparece Neymar, que remató otro centro de Rakitic para marcar el cuarto gol que deja al Barça en manos del Celta en primera instancia y luego, del Málaga.
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