martes, 23 de mayo de 2017

Vinicius Junior, una versión más moderna y más física de Neymar

Si Neymar llamaba la atención por la delgadez, Vinicius es más alto y más fuerte que su compatriota (1,78 por 1,74, y más corpulento).

Fernando Kallás
As
Su ídolo es Neymar. Juega con el Barça en la play y prefiere Messi a Cristiano Ronaldo.


Pero Vinicius Junior se dio cuenta con tan sólo 16 años que los juegos y las aficiones no tienen sitio en la vida de futbolista profesional. Rechazó la oferta del Barcelona y del PSG y abrazó con pasión y sin dudar el interés millonario del Real Madrid.

La explosión de Vinicius Junior, nuevo jugador del Real Madrid, coincide con un momento delicado y turbulento de la vida social y política brasileña. Un país dividido en la política pero que volvió a unirse en el fútbol gracias a una generación brillante de jóvenes futbolistas. Neymar abrió el camino. Le siguió Gabriel Jesus, al que el City firmó por 37 millones. No sorprende ahora que Madrid, Barça y PSG hayan protagonizado una batalla millonaria por el último exponente de esta irrupción de talento.

Vinicius es aún un adolescente de 16 años. Una apuesta arriesgada para el Madrid, que gastará 45 millones más comisiones (la cifra puede ascender hasta los 60M€). Sin embargo, Vinicius apunta a ser el futbolista de más talento de toda esta nueva generación. Delantero versátil y agresivo, sus características son prácticamente idénticas a las de Neymar. Pero si Neymar llamaba la atención por la delgadez y fragilidad física con la misma edad, Vinicius es más alto y más fuerte que su compatriota (1,78 por 1,74, y más corpulento).

Su talento extraordinario siempre le hizo saltar etapas de su formación. Era la estrella del Sub-15 del Flamengo con tan sólo 13 años, dónde lideró un equipo que estuvo dos años y 90 partidos invicto. Fue convocado para la Sub-15 de Brasil donde fue campeón sudamericano y goleador, con seis tantos y cinco asistencias en seis partidos. Tras un Sudamericano Sub-17 espectacular con la canarinha, donde también fue campeón, goleador y elegido mejor jugador del torneo, se transformó en ídolo de los 33 millones de aficionados del Flamengo antes mismo de debutar con el primer equipo del mayor y más exigente club del país.

Al verle jugar estos últimos meses con el Sub-20 del Mengão uno tenía la sensación de que Vinicius Junior ya no pertenecía a las categorías inferiores. Que el desafío ya no existe ahí para él, da idea de la facilidad con la que ejecuta las jugadas ante chavales que muchas veces son tres o cuatro años mayores que él. El fútbol no es una ciencia exacta. Y Vinicius no es un futbolista hecho. El aparato que lleva en los dientes es para corregir un problema de respiración que tiene y que se supone le permitirá mejorar todavía más su rendimiento físico en el campo. Pero la sensación en Brasil es que el Madrid ha fichado al jugador del futuro.
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