sábado, 20 de mayo de 2017

El Nápoles se despide del San Paolo con otra exhibición

Mirko Calemme
As
El mejor Nápoles de todos los tiempos en la Serie A se despidió del San Paolo ante la Fiorentina con otra contundente victoria (4-1), la novena en las últimas 11 jornadas y cuarta consecutiva. Nunca los sureños habían sumado 83 puntos en un campeonato (el precedente récord era de 82, establecido hace un año), ni habían marcado tantos goles (90), cuando aún falta una jornada.


Los partenopei saltaron al campo con ganas, a pesar del resultado del Roma, que por la tarde, ganando en Verona, le negó la oportunidad de apoderarse del segundo puesto, que en Italia vale el acceso directo a la fase de grupos de la Champions (a partir del próximo curso, los primeros cuatro de la Serie A estarán clasificados directamente). Los locales abrieron la lata tras apenas ocho minutos con Koulibaly, que empujó entre palos un rechace de Tatarusanu tras un testarazo de Hamsik.

Los de Sarri siguieron apretando y dos veces, con Mertens, estuvieron a un paso del 2-0: el belga, en el 18', penetró en el área viola y regateó hasta al meta rival, chutando en el exterior de la red. Luego, con una bonita rosca, se topó con el palo. La falta de puntería pudo pasar factura, ya que Reina tuvo que evitar el empate con un paradón después de un chut de Ilicic desviado por Jorginho.

El susto dio a los azzurri más fuerza para seguir atacando, y antes del descanso llegó el merecido 2-0: Zielinski recuperó un buen balón en la medular y cedió a Mertens, que puso a Insigne solo delante de Tatarusanu. El italiano no falló, alcanzando 19 goles en un curso que había empezado con una sequía en campeonato larga tres meses.

La renovación de su contrato le dio serenidad y sus actuaciones mejoran cada semana más, como las del mismo Dries Mertens. El belga también está a un paso de prolongar su acuerdo con el club de De Laurentiis (hasta 2020), y lo celebró con un doblete en una memorable reanudación: en el 57' firmó el 3-0 tras un córner, aprovechando una mala salida de Tatarusanu, cuyo rechace le sirvió también para el 4-0, en el minuto 64, llegado tras una bonita combinación con Hamsik. El punta azzurro suma ya 33 goles en esta temporada, 27 en la Liga (sólo uno menos del capocannoniere Dzeko). Números increíbles para un jugador que empezó a jugar de delantero centro solo por la lesión de Milik. Un invento de Sarri.

Entre sus dos dianas, llegó el gol del honor de la Fiore, única alegría de la noche para los toscanos. Lo marcó Ilicic tras un buen centro raso del español Tello, pero los de Sousa hicieron poco más para enderezar su triste final de curso: si mañana el Milán gana, le quitará matemáticamente las esperanzas de alcanzar el sexto puesto y la clasificación a la Europa League.

El Nápoles, por su parte, recibió el aplauso de todo el San Paolo, enamorado del equipo y de su gran juego, a pesar de la falta de resultados. Los de Sarri, de hecho, cerrarán la temporada sin ningún título y, muy probablemente, en el tercer puesto (le tocará pasar por la previa de Champions). Los dos puntos de distancia de la Juve (que mañana jugará con el Crotone) y el punto de ventaja del Roma no dejan muchas esperanzas para mejorar su posición en una Liga donde, desde enero, los partenopei fueron imparables. Para el próximo curso el objetivo lo dejaron claro los tifosi en la Curva B con una pancarta: 'devolver el Scudetto a la ciudad'. Con este grupo de jugadores, Sarri en el banquillo y algún fichaje, soñar con el tricolore será inevitable.
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