lunes, 22 de mayo de 2017

El Real Madrid encendió Cibeles


Madrid, AS
La plantilla llegó a la mítica plaza a las 2:30, después de cerrar el campeonato en La Rosaleda. La afición y la plantilla también se acordaron del Atleti: "Indios, decidme qué se siente...". A mediodía, actos oficiales.

El Real Madrid volvió a darse un baño de masas en Cibeles sólo 359 días de la última vez que brindó un título a la Diosa. Si el pasado 29 de mayo ofreció al madridismo la Undécima bajo la lluvia, esta vez apareció, en una noche casi veraniega, con un título de Liga que se resistía desde 2012. Pese a que este lunes es laborable, miles de aficionados (50.000 según alguna agencias de comunicación) aguantaron en el centro de Madrid a que la expedición llegara de Málaga de madrugada, donde sólo unas horas antes había cerrado el campeonato con otra decisiva victoria en La Rosaleda (0-2).

El autobús del Madrid apareció en Cibeles pasadas las 2:30. Y ahí se desató la locura. Los aficionados, tras cantar por primera vez el himno del Madrid y corear algunos nombre de sus ídolos, pronto comenzaron con los mensajes a sus rivales. El primero de ellos fue para su enemigo número uno: "Piqué, c..., saluda al campeón". Un cántico que varios jugadores, con el micrófono en la mano, dieron continuidad a la ocurrencia durante varios segundos ante la carcajada general. Además, plantilla y afición también se acordaron del Atlético tras la polémica de los tifos en las semifinales de la Champions: "Indios, decidme qué se siente". Cristiano fue más prudente y cito a la gente para el 3 de junio: "Os necesitamos para ganar la Champions". A las 3:00 fue el momento más esperado, cuando Ramos, acompañado de Marcelo, puso la bufanda del Madrid a la Diosa.

El equipo llegó al aeropuerto de Barajas a las 1:30 tras una hora de vuelo desde Málaga. Desde la terminal, la expedición se desplazó hasta el Bernabéu, donde le esperaba el autobús descapotable con el que el equipo blanco suele recorrer las calles de la capital cuando cosecha algún título de tronío. Esta vez estaba decorado por un lema contundente en su frontal ‘Campeones 2016-17’. También lucía un 33 gigante en el lateral del bus para recordar que el Madrid es el club con más alirones. En la parte de atrás se podía leer la frase ‘Gracias madridistas’, como guiño al apoyo de la afición. Desde el estadio la expedición puso rumbo a Cibeles por la Castellana. Los jugadores siguieron una fiesta que ya habían comenzado en el césped y el vestuario y que prolongaron por los aires rumbo a casa. Los jugadores se lo pasaron de lo lindo cantando y bailando, ataviados con banderas del Madrid y de España y siempre acompañados por la música de Ramos y por sus móviles para fotografiar y grabar una noche mágica. Como reconoció Cristiano, “había que quitarse presión y disfrutar”.

Como ya es habitual en el Bernabéu y en cualquier estadio donde los madridistas arropan a su equipo, Zidane, Ramos, Modric, Isco y Cristiano fueron los jugadores más ovacionados. La música de ambiente, reggeaton mayormente, los cánticos de alegría y algunas puyas al Barça amenizaron una celebración que dejó imágenes espectaculares por los miles de bufandas al viento que inundaron Cibeles. “Hay que disfrutar. Ya pensaremos en la Champions en un par de días”, recordaban los campeones en la televisión oficial del club mientras los hinchas, luciendo camisetas blancas de ésta y otras épocas, repetían una otra vez el himno del club que atronaba por megafonía y dos cánticos ya legendarios: "Así, así, así gana el Madrid" y "Cómo no te voy a querer, si fuiste campeón de Europa por Undécima vez". La plantilla se retiró pronto para seguir su fiesta de forma privada.

Este lunes los aficionados que no pudieron ver de cerca a sus estrellas tienen otra oportunidad para festejar la 33ª Liga. El equipo blanco saldrá del Bernabéu a las 13:45 hacia el Ayuntamiento, donde comenzarán los actos protocolarios con una recepción de la alcaldesa, Manuel Carmena. Después, la plantilla visitará junto al cuerpo técnico y parte de la directiva a Cristina Cifuentes en la sede de la Comunidad. Allí se espera que los jugadores saluden desde el balcón en la Puerta del Sol y que se dirijan a los aficionados allí presentes. Cuando acabe esta celebración, el autobús del Madrid dejará a los jugadores en el Bernabeú para que recojan sus coches, pero no está prevista una fiesta en el estadio como se ha hecho otras veces, aunque el club se lo planteaba a última hora. El plan es que el Madrid y el madridismo se centren cuanto antes en la final de la Champions del próximo 3 de junio en Cardiff ante la Juve con un objetivo: que al día siguiente la fiesta sea doble y por todo lo alto, ya con jugadores y aficionados juntos en el Bernabéu, para celebrar un doblete que sería histórico.

Muchísima seguridad en los alrededores

Cientos de agentes de la Policía de Madrid velaron por la seguridad de los miles de madridistas que se dieron cita en Cibeles. De manera incansable rastrearon durante toda la noche, de forma protocolaria, explosivos entre alcantarillas y arbustos ante el temor de un posible atentado. La Unidad de Intervención Policial, los antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía, así como por efectivos del Samur también se volcaron para que los festejos se desarrollasen sin ningún problema.

La zona de celebración en Cibeles se valló y la policía hizo numerosos registros para que los aficionados no entrasen en el perímetro delimitado con objetos peligrosos y bebidas alcohólicas. Según informó los servicios de Emergencias a las agencias de comunicación, hasta la llegada del Real Madrid a la plaza sólo habían tenido que atender a tres perdonas por síncopes y heridas leves.
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