viernes, 19 de mayo de 2017

El excongresista Anthony Weiner se declara culpable por el envío de fotos íntimas a una menor

El exmarido de una asesora cercana a Hillary Clinton, que durante 2016 envió fotos y mensajes sugerentes a una menor, podría evitar la cárcel

Nicolás Alonso
Washington, El País
Anthony Weiner, el excongresista demócrata y exmarido de una asesora cercana a Hillary Clinton, se declaró culpable este viernes ante un juzgado federal por el envío de fotografías y material de contenido sexual a una joven menor de edad en 2016. Otras revelaciones de comportamientos sexuales similares le costaron a Weiner su carrera política, primero como congresista y más tarde como candidato a la alcaldía de Nueva York.


"Acepto la responsabilidad completa por mi conducta. Tengo una enfermedad, pero no es una excusa", afirmó Weiner entre sollozos. "Estoy bajo tratamiento intensivo y he comenzado un programa diario para recuperar mi salud mental".

Tras meses de investigación del FBI, Weiner desistió este viernes según The New York Times. La sentencia del juez, que será anunciada el próximo 8 de septiembre, podría registrar a Weiner como agresor sexual, podría evitar que pase tiempo en la cárcel, pero implicará que Weiner se registre como acosador sexual. Según la ley, la condena puede ser de hasta diez años pero la admisión de culpabilidad puede quedar en libertad, por lo que dependerá de la interpretación del juez asignado.

El último episodio de la conducta sexual de Weiner, de 52 años, fue destapado en septiembre de 2016 por el diario The Daily Mail. La investigación periodística, dotada con amplia documentación, desveló mensajes de texto y fotografías de gran sugerencia sexual. El excongresista se los enviaba, con conocimiento, a una joven de 15 años residente en el Estado de Carolina del Norte, que consideró que su relación con Weiner era de consentimiento.

En una foto enviada a la joven, Weiner aparecía en ropa interior tumbado en una cama junto a su hijo de cuatro años. Mientras, su exmujer, Huma Abedin, recorría el país como asesora cercana de la entonces candidata demócrata Hillary Clinton. El escándalo causó la separación de ambos.

La investigación a Weiner propició, días antes de las elecciones, la reapertura de la investigación por los correos de Clinton tras encontrarse en su ordenador decenas de emails de su mujer. El FBI volvió a cerrar las pesquisas sobre Clinton sin haber encontrado ninguna irregularidad. La demócrata afirmó recientemente que la intromisión a diez días de las elecciones le costó el triunfo.

Los escándalos sexuales de Weiner florecieron por primera vez en 2011 y pusieron fin a su etapa como congresista en la Cámara de Representantes en Washington. Tras la filtración de una foto sugerente a través de su perfil de Twitter, Weiner rechazó que fuera suya y alegó que había sufrido un ataque informático. Más tarde, el demócrata admitió haber enviado ese tipo de fotos a al menos seis mujeres, pero ninguna menor.

Dos años después, el neoyorquino reconstruyó su imagen y presentó su candidatura a la alcaldía de Nueva York. Otra cadena de mensajes sexuales desmoronaron sus aspiraciones políticas.
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