jueves, 18 de mayo de 2017

Brasil prepara "planes de contingencia" para hacer frente a una posible ola migratoria de venezolanos

El ministro de Defensa, Raúl Jungmann, advirtió que su país debe estar preparado en caso de que el conflicto en Venezuela se agrave. Detalló que hoy en día, entre 6.000 y 8.000 venezolanos cruzan la frontera en busca de alimentos y medicinas

Infobae
La grave crisis que atraviesa Venezuela no sólo repercute en el país caribeño, sino también en las naciones vecinas. Este miércoles, el ministro de Defensa de Brasil, Raúl Jungmann, anunció que su cartera prepara "planes de contingencia" frente a un posible y "no deseado" agravamiento del conflicto venezolano, que pudiera provocar una fuerte ola migratoria.


"Hay una preocupación desde el punto de vista de la defensa, pero es una preocupación sobre todo humanitaria", declaró Jungmann en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros.

Según el ministro, la crisis en que se ha sumergido Venezuela, con una creciente escasez de alimentos y medicinas, ha generado un importante movimiento migratorio hacia Colombia y Brasil, aunque en este último caso en menor medida, que "obliga a estar preparados" para una eventual llegada masiva de ciudadanos de ese país.

"No queremos que la situación se agrave", pero "tenemos el deber de defender la frontera" y "prepararse para un posible agravamiento de esa crisis significa prepararse para atender una mayor presión migratoria", indicó.

Según datos no oficiales, en Brasil se encuentran actualmente unos 10.000 venezolanos, distribuidos entre los estados de Roraima y Amazonas, por los que discurre una línea fronteriza de casi 2.000 kilómetros.

Sin embargo, Jungmann precisó que entre 6.000 y 8.000 venezolanos atraviesan esa frontera cada día, sobre todo por Roraima, con la intención de adquirir alimentos y medicinas que en su país escasean.

El ministro agregó que existen algunas "tesis académicas" según las cuales un agravamiento de la crisis en Venezuela y el estallido de un posible "conflicto abierto" podría llevar a unas dos millones de personas a dejar ese país, lo que obliga a "estar preparados".

Según el funcionario brasileño, un conflicto en Venezuela "puede ser un factor de desestabilización regional y global" y Brasil "no puede permanecer callado" frente a esa posibilidad.

Agregó, sin embargo, que el Gobierno de su país considera que es posible y se deben "buscar los canales de interlocución adecuados" para alcanzar una "solución política" a esa situación.

En ese sentido, explicó que la administración de Michel Temer determinó que la próxima semana regresará a Caracas el embajador brasileño en Venezuela, Ruy Pereira, llamado a consultas a fines del año pasado en medio de serios roces diplomáticos entre ambos países.

"No se puede perder la oportunidad de intentar mediar en esa situación", manifestó el ministro, quien reconoció que las relaciones entre ambos Gobiernos no están totalmente normalizadas, pero aclaró que al menos en el ámbito de la defensa son "óptimas".

En ese marco, anunció que, en un corto plazo, pretende invitar al general Vladimir Padrino López, ministro de Defensa de Venezuela, a conversar sobre seguridad fronteriza y el combate conjunto a los delitos trasnacionales, así como ha hecho en los últimos días con autoridades de Perú y Colombia.
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