martes, 18 de abril de 2017

La historia más sucia de Isco en el Real Madrid llega el vestuario del Barça

Diego Castro
Diario gol
Isco Alarcón tiene muchos problemas. Uno es su fama de traidor. Y en España suele decirse que cuando el río suena, es que agua lleva.


La situación del internacional español en el Real Madrid va camino de tornarse insostenible. El club no le ofreció la renovación cuando éste creyó merecerla y ahora las cosas se van de madre.

El FC Barcelona está al acecho. Llevan meses interesados en Isco, un jugador al que muchos comparan con Andrés Iniesta y que sería ideal para jubilar, poco a poco, al crack manchego.

El de Fuentealbilla tiene 32 años y sus piernas cada vez responden menos, a pesar de que la magia siga corriendo por sus venas. Isco es otro mago cada vez más poderoso.

El Barça tendría un centro del campo temible con Busquets, Rakitic, Iniesta e Isco rotando entre ellos, y con otros jugadores de futuro a la expectativa: Rafinha, Denis y, sobre todo, Carles Aleñá.

Sin embargo, el club que preside Josep María Bartomeu está desencantado. Empiezan a pensar que Isco está utilizando al club azulgrana para sacar tajada al Madrid.

Más dinero con Florentino

El malagueño está en un momento de forma excepcional y juega al gato y al ratón. Si Florentino Pérez le pone un contrato desorbitado sobre la mesa, lo normal es que acepte.

Sin embargo, otro de los problemas que tiene el malagueño es que Zidane no le da toda la confianza que él quisiera. No tiene suficientes minutos.

La mejor prueba es que tan solo lleva dos partidos jugados en Champions de nueve que ya ha disputado el club blanco en lo que va de curso. Este martes se juega el décimo.

Isco quiere dinero, pero también minutos. Y sabe que en el Madrid, no puede ser habitual el Isco que brilló contra el Sporting. Porque ese Isco no tenía a los cracks.

Más minutos en el Barça

Cuando el malagueño tiene libertad y el Madrid juega a su alrededor, Isco brilla. Pero eso ocurre ante rivales mediocres. Con Cristiano, Bale y Benzema, Isco tiene funciones más sucias.

Esas labores tácticas, mucho menos agradecidas, son las que peor lleva el malagueño. Son las que le alejan del Madrid y las que podrían plantearle problemas también en el Barça.

Sin embargo, si aguanta un año más en la casa blanca sin renovar el contrato, podrá salir libre y negociar lo que realmente quiere: mucho más dinero con una prima y más minutos.

Y de azulgrana. El equipo que siempre le gustó y que originó el nombre de su perro Messi por mucho que borre las bolsas de patatas del Barça de las fotografías.
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