martes, 18 de abril de 2017

Allegri ya sabe lo que es caer por 4-0 en un Camp Nou repleto

Barcelona, AS
En la Champìons del curso 2012-13, el Barça cayó por 2-0 en Milán y dos semanas después remontó. Lo hizo por 4-0. El equipo lombardo era dirigido por Allegri, hoy en la Juventus
Nada más acabar el partido de la semana pasada en el Juventus Stadium, Massimiliano Allegri, técnico de la Juve, se apresuró a lanzar un mensaje: “Señores, no celebren nada, sólo hicimos la mitad de la obra”. Denotó felicidad por la contundencia del 3-0, aunque siempre tuvo los pies en el suelo por un motivo: en 2013, siendo entrenador del Milán y con una renta de 2-0 conseguida en San Siro vio cómo el Barça de Tito Vilanova y Jordi Roura se ponía las pilas y le daba la vuelta a la ronda, metiéndose en los cuartos con dos golazos desde fuera del área de Lionel Messi, uno de Villa y un último de Alba.




Fue un 12 de marzo y de ello se acuerdan muchos culés. Piensan en ello y les sirve de motivación para considerar que volver a remontar es posible, como ya hiciesen ante el PSG hace unas semanas. Por ese motivo, Allegri ha mantenido y ha insistido mucho en tener calma en su vestuario.

La idea de Allegri será la de tener enchufados a sus jugadores y no dejar que se dejen ir por la emoción. El Barça, como hace cuatro años, debe salir a ejecutar una presión muy alta, pero tal y como sucedió aquella histórica remontada, todo lo que sea cortar el juego y la fluidez en la circulación será beneficioso para la Juventus, que quiere entrar en las semifinales de Champions.

El ‘Dream Team’ de Cruyff hizo bueno un 3-1

En una situación parecida con la que llega la Juventus al Camp Nou mañana, el Barcelona dirigido por Johan Cruyff llegó a meterse en la final de la Recopa del curso 1990-91. En un Camp Nou repleto de hinchas (no turistas, como ahora), los azulgrana pudieron levantar el 0-1 conseguido por Casiraghi. En una prodigiosa segunda parte, un doblete de Stoichkov y un tercer gol de Jon Andoni Goicoetxea le valieron al Barça para presentarse en Delle Allpi con esa ventaja. Allí aguantaron con una excepcional actuación de Zubizarreta, pese a que Roberto Baggio anotó un golazo de falta directa que hizo temblar al Piamonte entero. Pese a todo, ese resultado fue insuficiente para que los italianos avanzasen en la competición.
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