lunes, 28 de noviembre de 2016

Un refugiado somalí, autor del ataque con cuchillo en la Universidad de Ohio

El atacante es un somalí con residencia legal en Estados Unidos. Una de las víctimas se encuentra en estado crítico


Nicolás Alonso
Washington, El País
Nueve personas resultaron heridas este lunes tras un ataque en la Universidad de Ohio, en Columbus, la segunda universidad pública más grande de Estados Unidos. El atacante, que fue abatido rápidamente por la policía, ha sido identificado como Abdul Razak Ali Artan, un refugiado somalí estudiante de la universidad con residencia legal en el país. Una de las víctimas se encuentra en estado crítico.


"Un coche se subió a la acera y golpeó a varias personas. Acto seguido, el conductor se bajó del vehículo y comenzó a acuchillar a otras personas hasta que un policía de la universidad acabó con la vida del atacante", explicó el presidente de la universidad, Michael Drake, en una rueda de prensa. El asalto tuvo lugar a primera hora de la mañana y duró unos dos minutos.

El gobernador de Ohio, John Kasich, expresó sus condolencias hacia las víctimas y la comunidad universitaria, y aplaudió la rápida respuesta de las autoridades. Kasich compareció por la tarde junto a Drake para mostrar su apoyo a la universidad. El presidente Barack Obama también fue informado de los detalles del ataque.

El alcalde de la ciudad, Andrew Ginther, explicó que Columbus "utilizará todos los recursos necesarios para trabajar con el presidente Drake para asegurar que todo el mundo se sienta seguro en esa zona y por toda nuestra gran ciudad".

El suceso, que ocurrió pocos minutos antes de las diez de la mañana, sigue bajo investigación. Las clases programadas para el resto del día fueron canceladas y la universidad tiene previsto reabrir el martes.

La primera alerta fue enviada por la universidad a través de Twitter, informando de la presencia de un tirador en uno de los edificios. Aunque la investigación sigue abierta, no se ha encontrado ningún arma en posesión del atacante. El mensaje ordenó a los estudiantes a “correr, esconderse y pelear”. Otros dos mensajes adviertieron a los alumnos de que continuaran resguardados.

Héctor Iglesias, estudiante de la universidad, explicó en una conversación telefónica que profesores y estudiantes se resguardaron en las clases con las luces apagadas, las persianas bajadas y los muebles bloqueando la puerta. Iglesias, que vive a tres manzanas del campus, dijo que a menudo reciben instrucciones sobre cómo actuar ante este tipo de situaciones.

El campus principal de la Universidad Estatal de Ohio es uno de los más grandes de Estados Unidos. El centro cuenta con unos 65.000 estudiantes repartidos entre sus distintas instalaciones.
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