miércoles, 16 de noviembre de 2016

Rusia retira su firma del tratado que rige la Corte Penal Internacional

La decisión es de carácter simbólico, ya que Moscú nunca había ratificado su adhesión

Elena Vicéns
Moscú, El País
El presidente ruso, Vladímir Putin, decretó este miércoles la revocación de la firma de Rusia del Estatuto de Roma, que rige la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya. Rusia había firmado el tratado el 13 de septiembre de 2000, pero nunca había ratificado su adhesión. El estatuto tampoco lo han firmado Estados Unidos, China, India, Israel, Cuba e Irak. La decisión del Kremlin llega un día después de que la Comisión de la ONU para los asuntos sociales y humanitarios reconozca la “ocupación temporal de Crimea” por parte de Rusia. Este martes en su informe anual, la fiscal de la CPI Fatou Bensouda calificó la situación en Crimea y Sebastopol equivalente a un conflicto internacional militar entre Ucrania y Rusia.


El portavoz del presidente Putin, Dmitri Peskov, calificó tal valoración como “absolutamente contraria a la realidad”. “Tal decisión es contraria a nuestra posición, es contraria a la posición que declararon los ciudadanos de Crimea participando en el referéndum cuando ellos tomaron la decisión de unirse con Rusia”, añadió Peskov. En cuanto a la decisión de no adherirse a la CPI, Peskov precisó que es una cuestión formal ya que Rusia de jure nunca estuvo bajo la jurisdicción de la Corte. “Es una posición que corresponde a los intereses nacionales del país”.

El Ministerio de Exteriores ruso explicó en un comunicado las causas de la decisión de Putin: “Por desgracia la Corte no cumplió las expectativas puestas en ella y no se convirtió en un órgano de justicia internacional verdaderamente independiente y prestigioso. Varias veces, en las sesiones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU, se había constatado el trabajo ineficaz y unilateral de la Corte. En 14 años de su funcionamiento, la CPI dictó solo cuatro sentencias gastando más de mil millones de dólares”.

La nota del Ministerio detalla qué es lo que provocó su desconfianza en la Corte. “Rusia se ve muy preocupada por la postura de la CPI hacia los acontecimientos de agosto del 2008 (conflicto en Georgia). El ataque del régimen de Saakashvili contra la ciudad pacífica de Tsjinvali, el asesinato de los pacificadores rusos generaron unas acusaciones contra las milicias de Osetia del Sur y los militares rusos. Por otro lado la investigación de las acciones y órdenes de cargos públicos georgianos consecuentemente se han entregado a la justicia georgiana y se han quedado fuera del foco de atención de la fiscalía de la CPI”.

Varios parlamentarios y diputados rusos ya han aplaudido la revocación del Estatuto de Roma. “La reciente decisión de la Corte Penal Internacional de calificar los eventos de 2014 en Crimea como una intervención armada vulnera gravemente las normas fijadas en la Carta de las Naciones Unidas sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación. La CPI también mostró su parcialidad y su dependencia de las potencias occidentales, que están tratando de tergiversar la imagen de Rusia en el mundo, presentando el retorno de Crimea y Sebastopol a Rusia como una 'anexión", dijo el jefe del Comité de asuntos internacionales de la Duma Leoníd Slutski.

“La decisión de Rusia de no participar en el Estatuto de la CPI, es decir, de revocar su firma de este documento, implica consecuencias jurídicas previstas por la Convención de Viena sobre los tratados internacionales de 1969”, añadió en su comunicado el Ministerio de Exteriores.

La decisión de Moscú llega en un momento complicado para el tribunal con sede en La Haya. Sudáfrica, Burundi y Gambia anunciaron recientemente que a pesar de haber firmado y ratificado el Estatuto de Roma y, por lo tanto, estar sujetos a la Corte Penal Internacional, van a retirarse y quedar fuera de la jurisdicción del tribunal, alegando que este es parcial y colonial por juzgar solo a personas africanas.
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