sábado, 26 de noviembre de 2016

La UE tiende la mano a Rusia para evitar otra ‘guerra del gas’

Bruselas, Moscú y Kiev negociarán para garantizar el suministro ruso durante el invierno

Lucía Abellán
Bruselas, El País
La UE trata de evitar que el suministro de gas tense aún más la relación con Rusia. Los ministros de Energía ruso y ucranio se reunirán antes de Navidad en Bruselas con el vicepresidente comunitario para la Unión Energética, Maros Sefcovic, para acordar un programa que garantice las entregas de gas —a Ucrania y también a la UE— durante el invierno. Bruselas quiere alejar un escenario como el de 2009, cuando un cierre abrupto del grifo a Ucrania acabó afectando al club comunitario, y que estuvo a punto de replicarse en 2014, tras la anexión de la península ucrania de Crimea por parte de Rusia.


Sefcovic visitó este viernes al titular ruso de Energía, Alexander Novak, y al vicepresidente de Gazprom —el gigante energético controlado por el Estado—, Alexander Medvedev, para allanar el camino. “Se trata de cubrir todas las situaciones posibles para garantizar que el tránsito del gas es seguro en invierno”, explicó Sefcovic desde Moscú. La interdependencia de los tres actores es clara: la UE es el principal cliente del gas ruso y Ucrania, la vía por donde transita la mitad del gas ruso que recala en la UE.

Pese a todos esos intereses comunes, el diálogo sobre energía ha sido poco fluido en los últimos tiempos por el impacto de la guerra en Ucrania —y también del conflicto sirio— en las relaciones entre Bruselas y Moscú. Pero la Comisión ha dado ya varios pasos para romper el hielo.

Más difícil que fijar la cita trilateral resultó hablar de las infraestructuras que proyecta Moscú precisamente para transportar gas a la UE sin tener que pasar por Ucrania (con la consiguiente pérdida de ingresos por peaje para este país). Bruselas se muestra escéptica sobre la viabilidad del gasoducto Nord Stream 2, que Moscú pretende construir para trasvasar directamente el gas a Alemania y, desde allí, transportarlo al resto de Europa. “¿Hay necesidad de invertir tanto dinero en esa infraestructura? Es lo que hay que discutir”, deslizó Sefcovic.

El Ejecutivo comunitario tiene ahora un buen motivo técnico para oponerse a ese macroproyecto: hace pocas semanas, zanjó un contencioso a favor de Gazprom, que podrá en adelante ampliar un 50% el suministro por un gasoducto hasta ahora infrautilizado. Esa tubería ya conecta Rusia con Alemania y la República Checa sin pagar peajes de tránsito. De momento, Moscú ha recibido la decisión con agrado.
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