jueves, 24 de noviembre de 2016

Gerrard dice basta

El mito más contemporáneo del Liverpool anuncia su retirada del fútbol tras un año de estancia en Los Ángeles Galaxy. Ahora valorará donde iniciar una carrera como técnico




EEUU, El País
Su palmarés no está a la altura de su leyenda, quizás sea el único argumento por el que se podría discutir que se le sitúe a la altura de los mayores mitos de Anfield y el Liverpool. Pero está entre ellos Steven Gerrard, que acaba de anunciar a los 36 años su retirada del fútbol profesional tras una estancia de poco más de año en Los Ángeles Galaxy, un final que no destierra la idea de que estamos ante un “one club man”, 17 años y 710 partidos en el primer equipo del Liverpool, 26 temporadas en su estructura futbolística. “He tenido una carrera increíble”, explica en un comunicado de despedida, una misiva en la que reconoce que su cuerpo ya no se recupera del esfuerzo y del dolor como antaño. “No puedo entregar en el campo lo que solía y eso es frustrante”, asume. Durante los últimos días negoció con el MK Dons, un equipo en puestos de descenso de la League One, la tercera categoría inglesa, para comenzar su carrera como entrenador. “Era demasiado pronto”, explicó tras rechazar esa opción. Jürgen Klopp le ha abierto las puertas del Liverpool para regresar al club y formar parte de su equipo de trabajo. “Voy a tomarme un tiempo para decidir que hago”, explica Gerrard.

No fue un centrocampista de sutilezas, maestro del tackle, la entrada a ras de suelo para robar la pelota al oponente. Futbolista inglés, con fuerza y clase, con un talento técnico que se minusvaloró porque palidecía ante su esfuerzo, un centrocampista de área a área, un llegador con poderoso golpeo, también un bregador capaz de fajarse fuera de su puesto, como falso lateral en situaciones extremas como la prórroga de la inolvidable final de la Liga de Campeones contra el Milán en Estambul. Un capitán. “Mi héroe, mi compañero”, escribió en las redes sociales Xabi Alonso cuando anunció en enero de 2015 que dejaba el Liverpool.

Se marcha Gerrard y lo hace sin haber podido ganar una Liga. Para la historia queda un resbalón que propició el gol del Chelsea que le alejó de la que tuvo más cercana, la Premier de 2014. Aquel traspié, en Anfield, le sumió en tal decepción que precisó ayuda de un psicólogo para poder manejar la situación. Sin ese colofón resta una carrera con más mérito que títulos, la Champions del 2005, una Copa de la Uefa, dos Copas y tres Copas de la Liga. Referente en la época de mayor escasez de entorchados en Anfield y, por supuesto, en la selección inglesa, para la que jugó en 114 oportunidades.

Nada fue sencillo para Gerrard. Con diez años pudo perder un dedo de un pie tras golpear un rastrillo mientras perseguía un balón en unos matojos cerca de su casa, con once sintió en carne propia la muerte de su primo Jon-Paul, el fallecido más joven en la tragedia de Hillsborough en la que perecieron 96 seguidores del Liverpool. Apenas le llevaba un año. Steven Gerrard ya era asiduo de la grada en Anfield, pero no acudió a aquel partido en Sheffield. “Él estaría muy orgulloso de ti”, le dijeron tras debutar con el Liverpool apenas nueve años después de aquel episodio. “Nunca se lo había dicho a nadie, pero juego al fútbol por él”, dejó escrito el futbolista en su autobiografía. Cuando en julio de 2005 anunció su marcha del Liverpool para encaminarse hacia el Chelsea, enamorado como estaba Jose Mourinho de sus condiciones. Mientras hacía la maleta para irse a Londres recibió la visita de su padre. “¿Significaría más para ti ganar el doble de títulos con el Chelsea de los que vas a ganar en Liverpool? No dejes el club que amas”. Le hizo caso, deshizo la valija y concluyó. “Jamás me arrepentiré de aquella decisión, además si me hubiese ido jamás hubiera podido volver a mirar a los ojos a mi padre, ni a mí mismo ante un espejo”.

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