miércoles, 16 de noviembre de 2016

China busca reforzar su vínculo con América Latina tras el triunfo de Trump

Xi Jinping comienza su tercera gira por la región en cuatro años con la cumbre de la APEC en Lima como protagonista

Macarena Vidal Liy
Pekín, El País
A tratado de comercio muerto, tratado de comercio puesto. Con esa actitud inicia el presidente chino, Xi Jinping, su tercera gira por América Latina en cuatro años, que incluirá la cumbre de la APEC, las economías de Asia Pacífico, este fin de semana en Lima. El TPP, el ambicioso pacto transpacífico que promovía la Administración de Barack Obama y que excluía a China, ha quedado condenado a muerte tras la victoria de Donald Trump en las elecciones de EE UU. Pekín quiere aprovechar para relanzar sus propuestas alternativas de alianzas comerciales y tratar así de aumentar su influencia económica en la región.


El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) era uno de los pilares del giro geopolítico de EE UU hacia Asia. Suscrito el año pasado entre doce países que acumulan el 40% del PIB mundial, sus términos excluyen en la práctica a China, que siempre ha percibido ese tratado como una herramienta para contener su influencia económica en Asia Pacífico. Pero el presidente electo estadounidense, Donald Trump, ha calificado el tratado de “el peor peligro” para su país y la Casa Blanca ha admitido que no hay posibilidad de ratificarlo en los dos meses de transición.

Sin EE UU, no hay posibilidad de sacar adelante el pacto. Para que entre en vigor es necesaria la ratificación de al menos 6 de los países fundadores que sumen el 85% del PIB que el grupo acumulaba en 2013.

Es una perspectiva desalentadora para los países que suscribieron el año pasado el documento tras años de negociación; muchos de ellos, como Japón, han invertido un considerable capital político para que sus ciudadanos acepten la apertura a la competencia exterior de sectores previamente protegidos.

El primer ministro, Shinzo Abe, tiene previsto reunirse este jueves con Trump en Nueva York, de camino a la cumbre de Lima, para romper una última lanza en favor de este acuerdo comercial.

En cambio, Xi, que llega este jueves a Ecuador para iniciar una gira de seis días que también le llevará a Chile, está dispuesto a aprovechar el vacío que se crea con la retirada de EE UU a posturas más proteccionistas. El presidente chino quiere presentarse como el nuevo campeón del libre comercio ante un grupo de países fuertemente dependientes de las exportaciones.

“El proteccionismo comercial y de inversiones asoma la cabeza, y Asia Pacífico no cuenta con un impulso suficiente para el crecimiento interno”, declaraba el viceministro de Relaciones Exteriores chino Li Baodong en una rueda de prensa sobre la gira presidencial. “China cree que debemos establecer un nuevo plan de trabajo práctico para responder positivamente a las expectativas de la industria, apoyar el impulso y establecer un área de libre comercio en Asia Pacífico próximamente”.

China respalda dos propuestas, la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés) compuesta por 16 países, y el Área de Libre Comercio para Asia Pacífico (FTAAP), que integraría a 21 economías. Las dos habían sido acogidas con escepticismo por Estados Unidos, que considera que las alternativas que abandera Pekín ofrecen menores protecciones a los derechos laborales o al medioambiente.

Ambos proyectos se encuentran aún en una fase incipiente: La RCEP, la más avanzada, ha sido objeto de 15 rondas de reuniones; la FTAAP verá presentar un informe sobre su viabilidad, elaborado por el Secretariado de la APEC, en la reunión de Lima. China aspira a que este último tratado sea uno de los asuntos dominantes en la reunión, a la que asistirán también Obama, como presidente saliente de EE UU, y el ruso Vladimir Putin.

Ya varios países han empezado a expresar un interés acrecentado por estos acuerdos. La Cámara Baja japonesa ratificó la semana pasada el TPP, pero en una comparecencia ante los legisladores nipones, Abe declaró a comienzos de esta semana que “no cabe duda de que daremos un giro hacia la RCEP si el TPP no avanza”. Y el ministro malasio de Comercio, Mustapha Mohamed, ha precisado que su país centrará ahora sus esfuerzos en este tratado.

La agenda de Xi para la gira no se limitará a promover sus propuestas de comercio regional. En Ecuador, además de asistir a la firma de varios acuerdos de cooperación económica, cultural y judicial, participará en la inauguración de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, financiada por los dos países y que ha costado más de 2.200 millones de dólares.

En Perú, además de reunirse con el presidente Pedro Pablo Kuczynski, pronunciará un discurso ante el Congreso y presidirá la firma de acuerdos en el sector energético, el minero y de infraestructuras.

En Chile —como Perú, país firmante del TPP y que cuenta ya con un tratado de libre comercio con China—, Xi se reunirá con la presidenta Michelle Bachelet y verá la firma de pactos bilaterales para las áreas de comercio y comunicación.
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